Cómo es el escenario dentro del radicalismo

El panorama en el mundo de las boinas blancas no está para nada fácil de resolver, al menos, en Buenos Aires. A falta de algunos meses de para la renovación de autoridades del Comité Provincia, varios ya se han autopostulado para suceder a Miguel Bazze. Intendentes quieren reformar la Carta Orgánica para poder competir, legisladores que buscan posicionarse y las tensiones de sectores que se tiran culpas por los resultados de octubre
En el radicalismo, la sensación que recorre el cuerpo de los dirigentes es que se tocó fondo. La floja performance electoral a nivel nacional, provincial y municipal, terminó por dinamitar la política interna del partido. Las facciones, por estas horas, se cuentan con los dedos de más de una mano.

El poder en la Provincia se redujo a veinte alcaldes, con poca llegada a la Legislatura y mucha bronca contenida. Varios de ellos reclaman mayor participación en el armado provincial y, también, en la toma de decisiones.

La queja frecuente es por la falta de defensa de los legisladores, que los desnudan ante los acuciantes problemas económicos que atraviesan y los bloqueos a los que los somete el oficialismo. “La Provincia no nos da nada y los diputados no negocian nada para nosotros”, se quejó uno de ellos.

El tablero electoral

Con un radicalismo bonaerense hiperdividido, Miguel Bazze encara la última etapa de su mandato al frente del Comité Provincia.

Más allá de sus intenciones, varios alcaldes lo ven debilitado después de la fallida estrategia electoral de alianza con el denarvaísmo.

Para la renovación de las autoridades se manejan dos posibilidades: el último domingo de junio o el primero de julio. Lo que sobra, al menos hasta el momento, son candidatos a suceder al alfonsinista. Las opciones son muchísimas.

Por ejemplo, dos intendentes especulan con la posibilidad de ir a la caza del sillón de mando: “Cachi” Gutiérrez, de Pergamino y Mario Meoni de Junín. Para que el deseo de ambos ex radicales K se pueda concretar, primero deberán sortear un obstáculo: modificar la Carta Orgánica que hoy impide a quienes ejercen cargos electivos presidir el partido en Provincia.

En el alfonsinismo, por su parte, las posibilidades para suceder a Bazze ya tienen nombre y apellido: Carlos Pérez Gresia, que es el actual secretario general del CP, y Mauricio Esponda, quien por estas horas es el titular de la Convención provincial. Otros dos que también quieren dar la pelea vienen del ámbito parlamentario. Por un lado, el diputado bonaerense Sergio Panella, de la Octava, que ya manifestó su deseo. El otro que se suma es el diputado nacional Mario Barbieri, quien lo haría en representación del cobismo.

En este submundo llamado radicalismo, los intendentes, que son quienes aún conservan algo de poder bajo la insignia de la UCR, opinan sobre el presente partidario, dónde están parados y qué cambios habría que hacer.

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