La sequía reinó en todo Corrientes y hacia la tarde de ayer cargar el tanque se transformó en una odisea. Las colas fueron interminables y se repetirán hoy.
En un principio, y como es habitual, los surtidores de YPF concentraron la demanda. Lo que fue cambiando en virtud a que se fueron quedando sin productos. Luego las faltantes se trasladaron a las estaciones de Shell, Esso y Petrobras. “Se notó mucho menos movimiento en la ciudad. Parece que utilizaron lo menor posible el vehículo, para no gastar lo que les queda ba de combustible”, señaló un chofer de remis, además de enfantizar que la incertumbre que se sentió hasta antes de que se levante el paro fue total.
“Hay algunas estaciones que tienen, pero no quieren vender porque recibieron amenazas”, comentó otro trabajador del volante.
Los particulares, por su parte, también manifestaron sus disconformidad por los inconvenientes que ocasionó el plan de lucha de los camioneros. “Podemos estar de acuerdo con el reclamo que hacen, pero otra vez terminamos siendo los rehenes de un problema que nos es ajeno”, coincidieron varios de los consultados.
Lo cierto es que este escenario de alerta se sintió en todo el territorio provincial. Consultados al respecto, los estacioneros locales advirtieron que la normalización tardará más tiempo en el llegar hasta las bocas de expendio de las localidades del interior.
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