Debido a la poca cantidad de recurso hídrico en la zona de la Laguna del Rosario, la diversidad de emplumados se ha reducido
Por segunda vez se realizó en esta comuna el taller de observación de aves y se concretaron las prácticas en campo del curso en el desierto lavallino. La idea es que los alumnos estudien los animales y sus hábitos en su entorno natural. El curso está a cargo de Elba Pescetti, profesora ornitóloga e investigadora del Instituto Argentino de Investigaciones de las Zonas Áridas (Iadiza) y del Conicet. Hace 17 años que viene trabajando con diversos grupos, es decir, dictando este tipo de jornadas. El curso también está avalado por el Programa de Educación Ambiental de Lavalle. Elba comentó que el agua que les llega a los habitantes les sirve para regar un poco los campos, además que antes había varias lagunas en todo el entorno pero que se descuida, a pesar de que el lugar fue declarado un sitio Ramsar, es decir reconocido por la convención relativa a los humedales de importancia internacional especialmente como hábitats de aves acuáticas.
La semana pasada, desde el Centro Educativo y de Investigaciones de Lavalle (CEIL), se emprendió el viaje con un grupo de guías de turismo, estudiantes de la carrera de Conservación de la Naturaleza, biólogos, docentes y controladores de fauna, entre otros. El primer avistamiento que se hizo fue en el Camino del Huarpe, en los bañados del Tulumaya. Allí se observaron patos maiceros, capuchinos y beros; cuervillos de cañada; garzas blancas; caranchos; chimangos; picos de plata; chingolos; teros reales; cachirla común y hasta una cigüeña. “Muchos hacen el curso porque les gustan las prácticas. La idea en un comienzo es adiestrar a los alumnos en la identificación, para que, una vez en campo, lo hagan rápidamente”, contó la profesora.
Los estudiantes ya habían observado las pieles de los animales en las aulas y era la oportunidad de hacerlo en el campo. La docente trabaja en el Iadiza hace 30 años, observando aves, entre otras tareas. Desde pequeña se inquietó por la naturaleza y realizó herbarios, pero confesó que se dedicó de lleno cuando tenía 17 años y visitó lo que era en ese momento el Cricyt, donde había un profesor con varias especies de aves disecadas sobre una mesa. Elba reconoció a todos los ejemplares y el docente no dudó en invitarla a trabajar. A escondidas, ya que su padre no la dejaba, ella fue marcando lo que en un futuro cercano sería su profesión. Luego consiguió una beca para estudiar el profesorado de Ciencias Naturales hasta convertirse en ornitóloga e investigadora del Conicet.
En los talleres que dicta se abordan temas como las clases de aves, características, distribución, comportamiento, observación y conteos; migraciones, las aves como indicadores ambientales; jardín de plantas nativas y aves; manejo, peligro aviario en los aeropuertos; cetrería, criaderos de aves, áreas protegidas, tráfico y comercio; aves plagas y su control integrado; aves del departamento y su entorno; características de la zona y problemáticas ambientales y conservación y protección de aves. La Municipalidad apoyó el curso y priorizó a las personas que viven en el departamento y cursan las carreras relacionadas.
Oscar Chacón, de la Dirección de Ambiente del departamento, comentó que con estos cursos intentan integrar el medio ambiente con los habitantes de Lavalle. Además, aclaró que están por culminar el acueducto que le llevará recurso hídrico potable al pueblo lagunero. “Las aguas subterráneas no siempre sirven porque a veces son saladas o están contaminadas como por ejemplo con arsénico. El acueducto que está por terminarse ayudará a la población”, manifestó Chacón.
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