La escalada vernista no tiene freno

Está abierta la batalla política por el 2015. Pero hay una inevitable posta previa: el año que viene hay elecciones legislativas y todo indica que el PJ pampeano no podrá evitar una interna.
La inauguración de una "universidad virtual", excusa para un acto con mensajes fuertes.

Los tiempos parecen haberse apurado: la confrontación que se caía de madura, la pelea por la sucesión, se largó antes de lo planeado. Y el vernismo decidió hacer pie firme para ir explorando el terreno donde se dará la batalla que conduce a 2015.

Cada semana, la escalada vernista se hace más evidente y aumenta la intensidad: declaraciones, posicionamientos, cuestionamientos cada vez más osados al propio gobierno provincial y hasta actos políticos desafiantes y provocadores constituyen la estrategia armada por el senador que sueña con regresar a la Gobernación.

Hace apenas un año y 5 días que Carlos Verna decidió su renunciamiento: bajó la candidatura cuando comprendió que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner estaba dispuesta a jugar fuerte incluso en el pago chico, digitando candidaturas que le resultaran confiables, como la de María Luz Alonso a diputada nacional.

Pero los tiempos pasan tan rápido que Verna y los suyos parecen haber olvidado ese paso al costado: hoy son los primeros en advertir que las cosas no están bien, haciendo incluso algunos malos augurios pero a la vez agitando proyectos que -saben- incomodan al gobernador Oscar Mario Jorge.

Frente a esa ofensiva, el jorgismo responde por ahora en su estilo: la cautela y la mesura, que a veces -varias- se confunden con un excesiva pasividad o quietismo.

Lo que está muy claro es que la llamada Línea Plural -que en teoría alberga tanto a Jorge como a Verna- luce por momentos confusa y ambigua, cuando no hecha jirones.

Excusa para un acto

Como si hiciera falta un acto concreto donde el vernismo desnudara sus intenciones de montar un poder paralelo, la semana pasada una ceremonia sirvió de excusa para dar un mensaje fuerte.

La inauguración de una “universidad virtual” en la localidad de Quemú Quemú sirvió para mostrar abigarrados a los vernistas del riñón, que de paso aprovecharon las ausencias oficiales para chicanear al gobierno jorgista.

En ese pago reina Rodolfo “Fito” Calvo, que fue el cajero vernista por excelencia: comandó la neurálgica Secretaría de Asuntos Municipales desde la que Verna alimentó con fondos frescos a los intendentes con los que armó la “Plural” para sacarse de encima a Rubén Marín.

En el acto de la “universidad virtual” estuvo el propio Verna. Y se llevó a sus dirigentes más cercanos: los diputados Pedro Etchalús, Martín Borthiry, Patricia Lavín, Carmen Bertone, Juan Pablo Morisoli y Daniel Lovera. Hubo también varios intendentes de la zona, entre ellos el de General Pico Jorge Tebes.

Para completar la estocada, Miguel Solé -que venía exhibiendo un llamativo respeto por la investidura del gobernador- usó su Twitter (que desde hace un tiempo es su arma política preferida) para disparar: “en la inauguración de la UVQQ nos honraron con su ausencia el Ningo y la Dura. Cabezas del gobierno más mediocre que ha tenido la Pampa”.

En ese tono, con esa contundencia, les pegó sin miramientos al gobernador y a su vice, la marinista Norma Durango.

Ya ni siquiera es un secreto que Solé suele hacer público aquello que Verna sólo puede comentar en privado.

Mensajes previos

En la previa de ese acto, Verna vino haciendo de las suyas: sus recorridas por la provincia -en realidad, por aquellas localidades cuyos gobernantes le responden- son un modo de hacerse presente, e incluyen en cada ocasión algunas declaraciones que parecen de un dirigente opositor, en las que no sólo cuestiona algunas decisiones de Nación, sino que también se queja por cuestiones provinciales, como la paralización de la obra pública, la falta de crecimiento o un supuesto panorama poco alentador.

Jorge sabe de qué está hablando el senador, y prefiere mandar a que sus soldados sean los que respondan: en ese sentido, uno que ha adquirido algún alto perfil es el ministro de Obras Públicas Jorge Varela.

El vernismo también usa el peso fuerte que tiene en la Cámara de Diputados: los comportamientos de algunos legisladores cuestan ser descriptos como oficialistas, porque a primera vista se trata de movidas que ocasionan en el Ejecutivo provincial más molestias que alivios.

En los últimos días, Borthiry alzó la voz para protestar sin moderaciones porque -dice- los integrantes del gabinete jorgista no quieren dialogar y evitan el contacto con los otros poderes: casi a modo de venganza el vernismo volvió a menear la posibilidad de sacar una ley que habilite las paritarias para los trabajadores estatales, que es uno de los peores fantasmas que pueden agitar frente a las narices de Jorge.

La Cámara de Diputados también sirvió de ámbito para que resonaran las palabras del intendente de 25 de Mayo, David Bravo, otro ultravernista que se derrite en elogios al jefe senador y que amontona cuestionamientos hacia la gestión jorgista.

La estrategia de desgaste incluye la convocatoria legislativa a varios intendentes, con la idea de que planteen sus deseos de acceder a créditos, préstamos y más fondos coparticipables.

La puja por el posicionamiento político que se viene se adelantó porque en el camino a 2015 hay una posta que puede resultar clave: el año que viene se renuevan bancas legislativas nacionales. Será una ocasión en la que -según todo parece indicar- el PJ no podrá evitar otra interna.

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