El PRO y su pata chaqueña.
El ministro de Gobierno de la Ciudad, Emilio Monzó, tuvo que darles un ultimátum. No fue drástico ni dramático, pero sí buscó marcar una línea de trabajo. Ninguno de los afiliados al PRO podrá, desde fines de este año que recién comienza, acompañar la gestión de ningún kirchnerista o aliado al kirchnerismo en el manejo de la cosa pública.
El caso se impuso a raíz de las contradicciones que empiezan a saltar, básicamente en la composición de algunos estamentos de gobiernos provinciales o municipales. Más aún teniendo en cuenta la vocación ya declarada de Mauricio Macri, es decir las presidenciales de 2015.
El conflicto de intereses saltó a la luz (o sea, a los medios) esta semana cuando el gobernador del Chaco, Jorge Capitanich, tuvo que salir a explicar el hecho de haber viajado a Panamá y Brasil con el avión oficial de la gobernación. Fue entonces cuando tomó estado público la composición del gobierno del chaqueño, en donde al menos tres hombres fuertes ocupan lugares como extrapartidarios. Pedro Miró, subsecretario de Legal y Técnica; Patricio Fiorito, presidente de la Fiduciaria del Norte, y José Saife, subsecretario de Turismo. Todos son hombres del PRO y de diálogo fluido con el ingeniero. Estas presencias no sólo molestan en el peronismo a nivel provincial -un peronismo que fluctuó según los tiempos y que pasó de alinearse con Ramón Puerta, Adolfo Rodríguez Saá y Eduardo Duhalde a militar con Néstor Kirchner- sino que son motivo de enfrentamiento interno, como lo hace saber cada vez que puede el vicegobernador Juan Carlos Bacileff Ivanoff quien aceptó a regañadientes una alianza local con el macrismo pero sólo para garantizar, en 2007, la derrota del radical Ángel Rozas.
"Buscamos integrar una alianza allí en el Chaco cuando el plan era Mauricio 2011. Ahora no tiene sentido, hay que separar las aguas porque ya empezamos el armado nacional para 2015", soltó a sus colaboradores el ministro Monzó.
El asuntillo del viaje oficial de Capitanich a Panamá, explotado por Clarín y La Nación, con todo, no fue la única piedra en el zapato que desnudó su presunto vínculo con Macri, algo que eriza la piel en la Casa Rosada, aun cuando Capitanich y la Presidenta mantengan una relación de mutua cordialidad.
Hubo más: "Hay un par de escuchas telefónicas del Coqui con Macri, y otras dos nada menos que con Héctor Magnetto, (CEO del Grupo Clarín)", deslizan desde el Chaco. Capitanich se defendió así: "No es secreta nuestra alianza con el PRO provincial. Y con respecto a Clarín... vayan y vean cómo me trata ese diario".










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