El Ersac asegura que se demostró que es potable el agua que se consume en el barrio El Rincón

Se tomaron muestras de distintos lugares. No obstante, se reemplazarán flexibles de cañerías que tendrían fallas de fabricación.
Publicado el 24/05/2012 - A dos semanas del conflicto entre vecinos del barrio El Rincón y personal de la empresa Aguas de Santiago que intentaban cortar el servicio por falta de pago, ayer informaron desde el Ersac que “los estudios realizados a distintas muestras permitieron demostrar que el agua que llega a las viviendas es potable”.

Así lo afirmó el titular del Ente Regulador del Servicio de Aguas y Cloacas (Ersac), CPN Juan Domingo Roitman, quien tomó intervención en esta situación a partir de los reclamos de los frentistas, que en su mayoría se había negado a pagar por el servicio, ya que -según afirmaron- en algunos domicilios recibían agua con olores fétidos y una coloración marrón.

Estudios

“Se han realizado los análisis correspondientes en distintos lugares: en la perforación que abastece a este barrio y a otros sectores de la zona; también se tomaron muestras de la red externa y finalmente del interior de al menos seis viviendas a donde ingresaron con el permiso de sus propietarios. En ninguno de los casos se detectaron problemas de potabilidad del agua”, aseguró el funcionario.

Según explicó, los análisis fueron realizados en los laboratorios del Ministerio de Salud y Acción Social de la provincia, “donde los profesionales comprobaron que el agua está en perfecto estado”, aunque admitió que “en algunas casas nos dicen que siguen los olores”.

Ante esto, convocó a una reunión con funcionarios del Instituto Provincial de Vivienda y Urbanismo, del Ministerio de Obras Públicas y representantes de la empresa que construyó el barrio.

“Se llegó por consenso de todas las partes a la decisión de trabajar sobre este tema porque se sabe que el problema puede estar en los flexibles de las conexiones domiciliarias”, dijo Roitman.

Para comprobar la teoría, se enviaron al Instituto Nacional de Tecnología Industrial muestras de estos accesorios plásticos, y se comprobó que algunos tenían problemas de fabricación, por algunos de sus compuestos.

En consecuencia, se resolvió que nuevamente la empresa constructora concurrirá con su personal al barrio para reemplazar los flexibles en las viviendas que quedaron pendientes del primer recambio realizado, hace un año aproximadamente.

Esta tarea se concretaría a corto plazo, para ponerle fin a una problemática que derivó en la decisión de más de seiscientas familias de dejar de pagar el servicio.

Ante esto, desde el Ersac intercedieron para que la empresa prestadora intente arribar a un acuerdo de pago flexible con los vecinos morosos, tal como se había adelantado hace dos semanas.

“De todas formas, los vecinos están en su derecho de encargar estudios privados para quedar más tranquilos, aunque estamos en condiciones de afirmar que el agua que reciben en sus casas es potable”, sentenció el titular del organismo de control.

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