Ricardo Quintela no actúa violentamente en defensa de un derecho que le corresponde. Lo hace para escapar de las consecuencias que tendrían sus actos de Gobierno en el marco de una República donde reina la Constitución Nacional. Es decir, la Justicia Social. Es en este marco, donde usa de rehén a las mismas personas a las que les metió la mano en el bolsillo. Por eso presiona y afloja para que Provincia ponga la plata que desapareció.
Porque esa es la finalidad del Programa de Inclusión Laboral (PIL) y es en este punto donde el Subsecretario de Empleo de la Nación,Enrique Deibe se equivoca.
No estamos ante un problema provincial. Es un problema nacional, porque el millonario monto de dinero que no aparece, es enviado por Nación y su destino eran los bolsillos de los trabajadores PIL municipales.
En el medio alguién metió la mano, más precisamente, quien se comprometió ante Nación a gestionar esos fondos con responsabilidad y Justicia Social. Y ese alguién es el Municipio Capital.
Ahora, el intendente Quintela y su séquito pretende que la Provincia se haga cargo de poner el dinero que no aparece para dar "una solución al tema".
Pero en su corta visión política, o tal vez demasiado acostumbrados a actuar con impunidad, no caen en cuenta que han cometido un delito que se pagaría con cárcel en cualquier Democracia Moderna.
Sin embargo, uno habla con los dirigentes quintelistas y están convencidos de que están en medio de una patriada. No se dan cuenta, que su jefe solo quiere escapar de las consecuencias lógicas de sus actos.
O tal vez sí se dan cuenta, por eso apoyan mentiras como que el Ministro de Trabajo, Carlos Tomada, lo llamó personalmente a su celular para pedirle que no realice el acampe anunciado para el próximo martes frente a la Residencia del Gobernador.
Cualquier hijo de vecino sabe del tamaño de semejante mentira. Pero jugados por jugados ya están obligados a mentir hasta las ultimas consecuencias. Porque decir la verdad implicaría aceptar la comisión de un delito.
Por eso, el mismo Ricardo Quintela se atreve a mentir sobre las declaraciones del Subsecretario de Empleo de la Nación, Enrique Deibe, en nuestra emisora para acomodarlas a sus necesidades.
Y en esto hay que ser claros, Quintela puede parecer actuar en busca de la Gobernación, quizás está en sus planes, y entre su sequito hay un par de "iluminados" que se consideran capaces de generar una Golpe de Estado, que termine con el Gobierno de Beder Herrera. Pero lo cierto es que están mas cerca de las rejas que de la Casa de las Tejas.
Por eso, si bien es racionalmente correcta la propuesta del Gobernador de abrir el diálogo con Quintela. El intendente no lo va a hacer, porque falta un componente fundamental en ese mensaje. Y son precisamente, las palabras que espera Quintela para dar un paso de acercamiento, y esa frase es: "Gitano, quedaté tranquilo que preso no vas".




Comentá la nota