El Equipo Delta-Trabajo Teatral, Entidad de bien público y Asociación civil sin fines de lucro, ante las innumerables muestras de apoyo recibidas por los más diversos sectores de la sociedad respaldando el evento “OTOÑO AZUL – ENCUENTRO INTERNACIONAL DE TEATRO – ARGENTINA” que organizaran por 12 años consecutivos quiere dejar en claro su posición ante la decisión de no realizar la edición 2012
Se ratifica que los nuevos lineamientos fueron bajados siempre por el Sr. Balladares y que en términos generales fueron compartidos, salvo la adjetivización de elitista del Teatro Español. Uno se refería a que había que descentralizar y el otro a estar enrolados en los conceptos de la cultura nacional y popular. Respecto a la primera le manifestamos que más que nada era un problema de recursos económicos ya que nunca podríamos estar en desacuerdo con el crecimiento de Otoño Azul y que este alcance a todos los sectores sociales. Igual se aclaró que el Encuentro tenía una estructura que no era de circulación barrial y que hacerlo implicaba tener más recursos económicos, disponer de más días, personal e infraestructura adecuada. Por cuestión de respeto era mejor procurar que los sectores más alejados accedan a una función en los teatros del centro de la ciudad convenientemente equipados que preparar otra versión más pobre adaptada a la infraestructura que puede contar un barrio. De todos modos, nos pareció más lógico proponer la creación de una subsede en Cacharí y otra en Chillar. Respecto al segundo tema fue el que menos nos preocupó ya que si bien el Encuentro es Internacional eso no lo alejaba en nada de los conceptos de nacional y popular. Que esto no es nuevo para nosotros, que quienes han seguido año a año el desarrollo de Otoño Azul lo saben y además para el que lo ignora o tiene duda porque nunca asistió, está documentado.
Algunos ejemplos sobre los segmentos ideológicos propuestos han sido, entre otros: “Identidad Latinoamericana” (espacio dedicado a resaltar los valores de la cultura y la problemática de los pueblos indígenas de toda América), “Arte e Integración” (el trabajo artístico como elemento de inclusión entre personas con capacidades diferentes), “Teatro Foro” (el hecho escénico a disposición de la toma de conciencia de distintos problemas sociales como marginalidad, educación, violencia, trabajo, etc.),“Diversidad Cultural” (reafirmación de nuestra identidad a través de la aceptación de otras lenguas y culturas ya que el desconocimiento contribuye a romper los puentes que deben unir los pueblos), “Bicentenario” (La relectura de la historia y el contante alimento de la memoria de Argentina y otros países latinoamericanos para continuar el camino iniciado por los próceres y ser cada día más soberanos de los grandes poderes que rigen el mundo), “Azul, ciudad Cervantina de la Argentina” (la constante revalorización del legado de la obra de Cervantes centrada en su don Quijote), “Teatro de Provincia” (la promoción de una forma de expresión desde una mirada federal, desde el interior hacia los polos escénicos dominantes de manifestación cultural).
Baste recordar, por si lo antes expresado no fuera suficiente, otras realizaciones no puestas en meras declaraciones sino en acciones concretas desarrolladas durante estos años. Otoño Azul fue el primer evento que pone en relación lo cultural con lo turístico y la actividad económica que se revierte en trabajo para la sociedad. Sus postulados lo llevaron a ganar por concurso dos subsidios internacionales del Programa de desarrollo de las Artes Escénicas Iberoamericanas (IBERESCENA). Propuso con los recursos de que disponía, la participación de todos los sectores sociales que lo desearan en los primeros desfiles artísticos callejeros. Funciones gratuitas y otras a precio realmente económico de espectáculos de jerarquía. Homenaje al radioteatro argentino (que concluyó en una publicación sobre Juan C. Chiappe por el Instituto Nacional de Teatro prologado por el Director de Otoño Azul y presentada el año pasado en el Teatro Nacional Cervantes).El reconocimiento a figuras de la popularidad de Susana Rinaldi o Haydeé Padilla “La Chona”. Festejos de fechas patrias entre las que contamos con un Martín Fierro escenificado desde la perspectiva de un marginal de nuestros días. Promoción turística con difusión y visitas de los lugares de interés de nuestro patrimonio natural y cultural. La apertura de la sala del Teatro San Martín con la que se inició la recuperación efectiva del espacio para múltiples manifestaciones artísticas y sociales.
Estos y tantos bellos logros alcanzados directa o indirectamente y que tanto sacrificio costaron conseguir en doce años en que no sólo organizar sino también conseguir los recursos económicos implicaba preocupantes desvelos y mucho trabajo en detrimento de la familia, afectar la relación con personas e instituciones, descuidar el propio trabajo, el descanso y la salud y hasta asumir personalmente la responsabilidad económica de quienes estaban a cargo. Superar duros momentos de conflictividad social que fueron desde la terrible crisis del 200l-2002 hasta cortes de ruta, carencia de combustible, epidemias, hechos de violencia social, boicots y presiones, fenómenos climatológicos y naturales como la lluvia de cenizas y tantos malos momentos que apenas se paliaban con la satisfacción de dar cada año un pasito adelante en la reafirmación de Azul con un evento que realmente la destacaba entre muchísimas tantas.
Para sintetizar y volver al tema de las tratativas realizadas, es el Sr. Balladares quien comunica primero que de la reunión mantenida por la Secretaria Cerone con el Intendente la cifra que aportaría el Municipio ni se aproximaba a los $ 63.000.- otorgados por la gestión anterior. Luego de reiterarle que había que tener en cuenta el índice inflacionario y que en los dos años anteriores se había contado con una considerable ayuda económica de Iberescena se le pidió que precisara cual iba a ser el aporte. Una semana después, en otra reunión el Sr. Balladares dice que el aporte en efectivo (más otros aportes en servicios que antes también se brindaban) era de $ 40.000 y que debíamos estar contentos porque a la mañana eran $ 15.000.- Ante la creciente preocupación y la reiteración de los temas y explicaciones ya expuestas en la carpeta presentada y charlas previas que impedían siquiera ofrecer un modesto viático a los artistas que nos visitaran, enfrentar gastos de prensa, producción, técnicos, etc. la reunión se dilataba. Por lo que la Secretaria Cerone sin mediar pregunta sobre el problema, apuró desde fuera de la oficina el final de la reunión.
Llegado a este punto y habiendo desaprovechado un tiempo escaso pero valioso, consideramos que el problema no es económico sino realmente una decisión de política cultural (reiteramos política cultural y no partidaria) de la gestión Cerone y hasta dudamos que la decisión involucre al Sr. Intendente Municipal. Respondemos al Sr. Balladares a sus vertidos en el Diario de Azul del 19 de febrero, que no resta prestigio al trabajo del Equipo Delta decir que Otoño Azul se ha realizado por una cuestión política. Sí, Sr. Balladares, se ha realizado siempre porque existió una decisión política de respaldarlo y de encontrar los mecanismos que lo viabilizaran, hecho que usted como persona de teatro que dice ser tendría que saber que estas políticas de promoción están respaldadas por la lucha que históricamente sostiene, entre otras instituciones, la Sociedad Argentina de Actores, leyes nacionales, municipales y por la ley del teatro independiente promulgada en la gestión del Gobernador Scioli y a cuyos postulados recomendó que debemos ajustarnos. Nosotros estamos ajustados hace rato a la defensa de estos lineamientos como lo demuestra el primer subregional que organizamos los Teatristas Azuleños y que ud. visitó con la Secretaria Cerone.
Por lo tanto el Equipo Delta desconoce a partir de esta comunicación al Sr. Balladares como interlocutor válido del Municipio y puede desmentir todo lo que quiera sobre sus vertidos en reunión privada al Director de Otoño Azul porque nunca imaginamos que a dichas reuniones debíamos llevar cámaras y grabadores que corroboren cuanto se diga o se deje de decir. Por supuesto que entendemos que tenga que defender el puesto que supo conseguir y que es difícil sostener en público lo que se dice en privado pero no puede hacerlo en base a poner en duda la palabra de quien en Azul mucho antes del año 1978 estuvo sirviendo al desarrollo cultural de la ciudad, que con la recuperación de la democracia creó en el año 1984 el Taller Teatral Municipal y al frente del cual aún está, que más tarde amplió su compromiso con el accionar cultural y social comunitario y consolida la organización del Equipo Delta para llevar a cabo Otoño Azul como ente independiente pero con la convicción del trabajo mancomunado con la administración que rigiera la ciudad sea del signo partidario que fuera.
Para dar por terminado el referirse a los ingratos momentos ya sucedidos que no hacen más que llenar el corazón de sensaciones de desconsideración, desazón y desaliento y en virtud de dar respuesta a la comunidad toda, a los apoyos explicitados de distintas maneras por sectores del oficialismo y del bloque del Frente Amplio Progresista, a la inquietud de la prensa, a la tristeza de los teatristas locales, nacionales y extranjeros que ya conocen el problema y que tenían a la ciudad de Azul como un referente, al reconfortante gesto del Sr. Daniel Galizio (que fue con quien por primera vez se habló de llevar a cabo un encuentro teatral en 1999) a cargo de la Secretaría de Cultura en estos momentos, de la adhesión del Secretario de Turismo Sr. Hernán Bertellys y el respaldo del Diputado Provincial Mario Caputo para ponerse a trabajar en pos de sostener y desarrollar este evento cultural, turístico, económico y social, el Equipo Delta manifiesta:
Estar dispuesto a todo diálogo constructivo que permita el trabajo codo a codo como verdaderos compañeros donde el objetivo esté por sobre cualquier rédito o mezquindad personal.
Que hay problemas sociales muy dolorosos como para que la realización de un evento que tendría que ser motivo de alegría, de desarrollo y de derecho a la cultura que tienen todos los sectores del pueblo sea un factor de debate estéril. En la guerra pierde hasta el que gana. Cuando un logro social (en este caso Otoño Azul es de la comunidad) que años de esfuerzo ha costado construir se socaba irresponsablemente en un puñado de días con actitudes de intransigencia, debemos serenarnos para no llevar todo al desbarranco inútil.
El Equipo Delta ha reflexionado y analizado la realidad de los tiempos que demanda una organización seria del Encuentro Teatral para el cual se requieren aproximadamente ocho meses. Que las actuales circunstancias de “cancha embarrada” no favorecerían una realización “de apuros”. Que hay muchos temas de fondo que hay que solucionar con sereno ánimo, generosa y humilde voluntad y entusiasmo. En virtud de todo lo anteriormente expresado decidió ratificar la no realización durante este año de la Edición XIII de Otoño Azul.
Que, a la vez, considera que el trabajo mancomunado de las Secretarías de Cultura y Turismo puede aportar no sólo recursos económicos sino también la infraestructura cada vez más exigente para mantener y hacer crecer el evento. Que no admitiríamos que este trabajo mancomunado sea factor de internas y/o externas de la que el Equipo Delta no quiere formar parte de ninguna manera. Cuando lo logremos, más allá de los actores que lo lleven a cabo, habremos ganado todos pero fundamentalmente la ciudad, la provincia y nuestra querida Argentina. Que sea la sociedad quien luego determine a quien debe aprobar o desaprobar por su trabajo. Que sea el público el que determine, cuando deje de concurrir, que Otoño Azul como hecho cultural “vivo” deje de ser. Seguramente seremos los primeros en no oponernos y ahí sí bajaremos el telón.
Por lo tanto el Equipo Delta propone que el Municipio defina quienes serán los interlocutores de las áreas mencionadas a fin de que en breve se comience a conversar para establecer el lanzamiento cuanto antes y en condiciones que marquen una superación de lo logrado hasta hoy de Otoño Azul para el próximo año.
Para no vaciar de contenido con una repetición mecánica y mal aplicada sobre el concepto de “nacional” opinamos modestamente que este es un concepto en continua construcción. El teatro en su esencia está penetrado por el espíritu del pueblo cuyas pasiones están destinadas a expresarse sobre las tablas. Nada se puede ver fragmentariamente y menos los hechos culturales, entendida la cultura como todo lo que el hombre genera y que a través del arte el fenómeno se dimensiona a categorías que elevan el pensamiento y la emoción del ser humano. Ni los pueblos originarios, ni lo gauchesco, ni lo español separadamente contienen el pensamiento nacional. Sólo la inclusión de los más diversos sectores, el respeto y el debate constructivo evita que nos dejemos arrastrar por los equívocos a riesgo de que la marea nos arrastre a todos. El teatro, la música, la manifestación de nuestros dolores y alegrías, los hechos artísticos en general, son parte de la dignidad del hombre de hoy al igual que ya nadie discute que todos tenemos derecho a comer y proteger nuestra salud. Sino todo se reduciría a subsistir con sólo un pedazo de pan.



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