¿Se entró en la etapa de purificación del modelo cristinista? La crisis bonaerense y el desguace de Scioli. Se paralizó la obra pública provincial en Azul. Improvisación de la Comuna con la ex curtiembre Piazza. ¿Temor financiero o plata para pavimento? Peleas en el Ejecutivo y la situación en el Hospital. Incertidumbre en Cerámica San Lorenzo.
El equilibrio en el deambular de la política es un ejercicio que resulta complejo con dosis de alto riesgo. El gobernador Daniel Scioli intenta desde su angustia existencial de no pertenecer más al inconmensurable mundo cristikirchnerista, al que se sumó mansamente, no terminar en el fondo del abismo. Cada día que pasa es otra vuelta de tuerca en la verborragia confrontativa de las huestes K hacia el mandatario provincial quien está bebiendo la hiel que él mismo ayudó a elaborar. Ayer procuró mostrar en conferencia de prensa que las cosas no están tan mal en su relación con la Primera Mandataria. Aún hay espacio para el eufemismo.
No abonar los aguinaldos en término es un golpe durísimo en términos políticos aunque las verdaderas víctimas sean los trabajadores estatales, rehenes de los desplantes, las pujas y las miserias del poder. Para colmo, declarará la emergencia económica en la provincia o sea, un "ajuste", palabra prohibida en el diccionario oficial.
¿Qué sucedió en estos siete meses para tal desbarajuste o la presidenta Cristina Fernández de Kirchner lo "descubrió" ahora a Scioli para reclamarle "gestión", un término mágico en el cielo kirchnerista. La otra lectura es que Buenos Aires pone al descubierto, por fuera de su déficit estructural, las dificultades económicas - financieras que atraviesa el país o, dicho de otro modo, la Nación le traslada a las provincias y municipios los sinsabores del presente.
Se entra en zona peligrosa si el kirchnerismo sigue esmerilando al mandatario provincial. Un 40 por ciento del país vive en estas tierras y la agudización de la crisis salpicará al Gobierno Nacional. O, quizá, sea una estrategia muy bien pergeñada de purificar el modelo cristinista sacándose de encima a los indeseables con Hugo Moyano encabezando la lista.
La repercusión en Azul
Esta turbulencia ya llegó a nuestra comarca. El primer ejemplo, además de los miles de empleados estatales bonaerenses que no cobraron el aguinaldo y que repercutirá en la economía local, es la paralización de la obra pública con fondos de la provincia. Entre ellas, la pavimentación de la avenida Urioste, los desagües pluviales en la zona del balneario (vinculados a la obra anterior) y ni hablar de la Escuela N° 17, junto a otros emprendimientos.
El alivio para el intendente José Inza podría ser que la Nación impulse emprendimientos como, ya ha trascendido, hará con otras comunas. Días pasados el ministro de Planificación Federal Julio de Vido mantuvo un encuentro con mandatarios comunales, la mayoría del Gran Buenos Aires, en esa dirección. El Gobierno Nacional saltearía a la provincia. ¿Azul estará comprendida? Inza ya ha demostrado profesión de fe cristinista.
Días agitados
Sin embargo, ésta no fue una semana sosegada para el Jefe Comunal. La dura pelea entre los máximos responsables de la Secretaría de Desarrollo Económico no tiene todavía un final certero. La única pista sería que el subsecretario Héctor Pitluk no volvería a esa área que encabeza Alicia Zubiría quien se encontraba evaluando iniciar una demanda lo que indicaría la rudeza del encontronazo. Inza le habría ofrecido otro lugar en la Comuna al hasta ahora funcionario. Por supuesto no hubo información oficial sobre la cuestión.
Sí tuvo que salir a desmentir la versión de su renuncia la directora del Hospital Municipal, la doctora María del Carmen Ruíz. Su ausencia por enfermedad un par días motivó ese trascendido que, como suele suceder en estos casos, surgen desde las entrañas de la dependencia involucrada, en este caso el hospital.
Los problemas allí son otros. La lucha por los insumos que escasean o médicos contratados que hace meses que no cobran sus guardias, serían algunos de ellos. Se conjugan las dificultades económicas y una creciente demanda de la población.
Ex curtiembre: imprevisiones
También lo que provocó desconcierto fue la decisión del Departamento Ejecutivo de desechar la adquisición de lo que fue la planta de la ex Curtiembre Piazza, valuada en 5.800.000 pesos. Sí se comprarán las 16 hectáreas donde estaba ubicada la planta depuradora por 600 mil pesos con la intención de tener tierras para la construcción de viviendas.
Hay que recordar que esto se daba en el marco de un crédito por diez millones de pesos a través del Banco Provincia aprobado por el Concejo Deliberante destinado también para el complejo cultural San Martín. Hubo una oferta de compra directa, con llamado a licitación en este diario que paga la Comuna y presuntos interesados que se retiraron ante la presencia del Municipio.
¿Por qué se echó para atrás el Intendente? Un concejal del Frente para la Victoria dijo "José se asustó". ¿Será por la situación financiera de la Comuna? Sin embargo, el cambio de destino de esos fondos (si es que el crédito se concreta) sería para obras de pavimentación. Esto no aclara la imprevista decisión del Ejecutivo que causó malestar en la síndico de la quiebra de la empresa. ¿Para qué se avanzó con todo el procedimiento y no se tomó la determinación antes?
Una primera lectura manifiesta cierta improvisación y falta de planificación, con rima incluida. La segunda motivación es que el pavimento, por fuera de la enorme necesidad y atraso que presenta la ciudad, es un atractivo para juntar votos.
Interrogantes sobre San Lorenzo
Hay un tema que no se puede soslayar y, posiblemente, no tenga la lectura correcta. Se trata del conflicto en Cerámica San Lorenzo hoy con su producción prácticamente parada. A la falta de acuerdo en paritarias hay que agregar el cese de actividades de la planta de azulejos. En este complejo panorama hay 68 trabajadores que no saben si volverán a sus labores.
Entre el escaso apoyo de otros gremios y expresiones comunitarias más la ausencia de dirigentes políticos que se hayan interesado por la situación, da la impresión que no se llega a comprender el riesgo que se está corriendo con la principal empresa privada receptora de mano de obra. Después, será demasiado tarde para lágrimas.






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