La epidemia del sida golpea fuerte y se cobra cada vez más víctimas

El mayor impacto se da en personas jóvenes y la cantidad de casos en mujeres y varones prácticamente se ha igualado.
Mientras en Santiago del Estero existen aproximadamente unas mil personas están infectadas con el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VHI), con una mayor incidencia en personas jóvenes de 20 a 35 años, según estimaciones de RedSan de personas conviviendo con el sida, la epidemia de esta enfermedad sigue creciendo en todo el mundo a un ritmo alarmante.

De acuerdo con las últimas estadísticas de ONUSIDA y de la Organización Mundial de la Salud, 39,4 millones de personas viven con VIH en todo el planeta, aunque la cifra real puede ser mayor ya que hay muchos lugares de los que no se obtienen datos confiables.

Específicamente en Argentina se estima que hay 130 mil portadores del virus. Estos fríos datos que de por si son importantes, encienden una luz de alarma ya que nunca antes se había propagado el virus tan rápido como en la actualidad.

Cada país tiene características epidemiológicas particulares y de acuerdo a ellas deben ser desarrolladas las políticas de salud necesarias para contener la epidemia. Por ejemplo, la Argentina la forma de transmisión cambió a lo largo del tiempo, mientras que en los años ‘80 y gran parte de los ‘90 la principal vía de transmisión era a través de las drogas intravenosas, ahora la mayor transmisión es por vía sexual.

En 2002, el 80 % de los nuevos casos reportados entre las mujeres eran a través de la vía sexual. Desde fines de los ‘90 se está marcando una tendencia que muestra que una de las poblaciones más vulnerables en todo el país, es la heterosexual sexualmente activa, ya que la principal vía de contagio en el año 2002 fue a través de relaciones sexuales desprotegidas, siendo la heterosexual el 46.3 % de los casos y entre los hombres que tienen sexo con hombres, el 14.3 %. El VIH sigue concentrándose en las zonas urbanas, Buenos Aires y la Ciudad de Buenos Aires que representan el 65 % de los casos.

Otros dato inquietante que surge del informe de ONUSIDA/OMS, es que, en el mundo cerca de la mitad de los adultos infectados son mujeres. Ellas se ven más afectadas porque son físicamente más vulnerables que los hombres al VIH.

Según advierten los expertos, durante una relación sexual en la que no se usa preservativo, es dos veces más probable que se produzca la transmisión del VIH de varón a mujer que a la inversa.

A esto hay que agregarles las desventajas culturales y de género que afectan a las mujeres, especialmente si son pobres y sin educación.

“Cuando se diseñan las políticas de salud estas diferencias deben ser tenidas en cuenta, ya que conspiran contra el derecho a la salud de las mujeres”, a advierten.

Argentina no escapa a lo que está pasando en el resto del mundo. En nuestro país el mayor crecimiento, a medida que pasan los años, se da en mujeres sexualmente activas.

Por lo tanto, “deberían aplicarse políticas de prevención fundamentalmente en las mujeres, con especial énfasis en las embarazadas, para que tengan un tratamiento adecuado y oportuno evitando la transmisión vertical del virus”, señalan los expertos.

Si bien la mortalidad por el SIDA disminuyó debido a la mejor calidad de atención de los enfermos dados a los avances realizados hasta el momento, ahora se considera que el VIH es una enfermedad crónica. Esto no significa que se deba esperar que aparezca una cura, porque la enfermedad sigue avanzando especialmente entre los grupos más vulnerables.

“La mejor forma de combatirla es con información y educación, es decir con políticas de prevención que tomen en cuenta las particularidades de nuestro país, y que se tomen en cuenta los aspectos socioculturales que implica la enfermedad”, agregan finalmente.

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