Epec pone en marcha un plan para terminar con los enganches

A aquellos que no tienen recursos económicos se les da la opción de tener la tarifa social. Con esto, buscan aliviar los picos de consumo por la calefacción eléctrica, que -dicen- puede causar problemas.
Por la lle­ga­da del frío, Epec pu­so en mar­cha un plan pa­ra erra­di­car las co­ne­xio­nes ile­ga­les a la red eléc­tri­ca. Con un es­que­ma de tra­ba­jo del que tam­bién par­ti­ci­pan el Go­bier­no pro­vin­cial y el Mu­ni­ci­pio, la em­pre­sa de ener­gía de­sen­gan­cha a los usua­rios clan­des­ti­nos y les ofre­ce re­co­nec­tar­los con una ta­ri­fa so­cial.

El sub­je­fe de la de­le­ga­ción de Epec en Río Cuar­to, Ro­ber­to Cas­te­lli­no, ex­pli­có que lle­van ade­lan­te un plan pa­ra erra­di­car las co­ne­xio­nes clan­des­ti­nas al ser­vi­cio.

La elec­tri­ci­dad es una for­ma de ca­le­fac­ción co­mún en­tre los en­gan­cha­dos, pe­ro se la aso­cia al de­rro­che de luz.

“Es­ta­mos tra­ba­jan­do pa­ra su­bir la ma­yor can­ti­dad de clien­tes a la red”, pre­ci­só el fun­cio­na­rio.

Cua­dri­llas de tra­ba­ja­do­res de la em­pre­sa pro­vin­cial de ener­gía re­co­rren di­fe­ren­tes sec­to­res de la ciu­dad pa­ra con­tro­lar el es­ta­do de las co­ne­xio­nes y des­co­nec­tar a los usua­rios que es­tán en­gan­cha­dos.

Se­gún ex­pli­có, con los pri­me­ros fríos, el con­su­mo clan­des­ti­no de ener­gía se dis­pa­ra y, por la pre­ca­rie­dad de las co­ne­xio­nes, los des­per­fec­tos se vuel­ven más fre­cuen­tes.

Op­cio­nes

“Cuan­do en­con­tra­mos a al­guien en­gan­cha­do, le ofre­ce­mos po­si­bi­li­da­des pa­ra que se pue­da co­nec­tar”, ex­pli­có Cas­te­lli­no.

En esos ca­sos, los ope­ra­rios de Epec efec­túan la des­co­ne­xión des­de la vía pú­bli­ca, acom­pa­ña­dos por la Po­li­cía.

Los usua­rios que no pue­den afron­tar el cos­to de la ta­ri­fa nor­mal, y los que acep­tan el tra­to, son re­co­nec­ta­dos en for­ma re­gu­lar a la red eléc­tri­ca. Re­sul­tan be­ne­fi­cia­rios de la ta­ri­fa so­cial.

Por otro la­do, des­de la Epec in­di­ca­ron que se ha­ce una cla­ra di­fe­ren­cia en­tre los ca­sos de “en­gan­che” y los de “frau­de”.

Los pri­me­ros son los de par­ti­cu­la­res que se co­nec­tan en for­ma irre­gu­lar a la red eléc­tri­ca. En los de frau­de, en­tra en jue­go el lu­cro: son por ejem­plo los ca­sos de co­mer­cios que con­su­men pe­ro no pa­gan la luz.

La ta­ri­fa so­cial

Las ta­ri­fas so­cia­les de Epec es­tán di­ri­gi­das a dos des­ti­na­ta­rios: carecientes e in­di­gen­tes.

En am­bos ca­sos, los ti­tu­la­res del ser­vi­cio só­lo pa­gan por el con­su­mo de elec­tri­ci­dad. Es de­cir que las bo­le­tas no in­clu­yen im­pues­tos ni car­gos fi­jos. Con es­to, los mon­tos de fac­tu­ra­ción ya se re­du­cen con­si­de­ra­ble­men­te.

Tam­bién tie­nen des­cuen­tos en el va­lor del ki­lo­va­tio con res­pec­to a los usua­rios re­si­den­cia­les co­mu­nes. Pa­ra las per­so­nas con­si­de­ra­das “in­di­gen­tes”, la ta­ri­fa so­cial in­clu­ye al­gu­nos sub­si­dios al cos­to de la elec­tri­ci­dad.

Cas­te­lli­no no de­ses­ti­mó el ma­yor con­su­mo de ener­gía por par­te de los usua­rios en­gan­cha­dos en la épo­ca de frío. Sin em­bar­go, in­di­có que el au­men­to en las ven­tas de elec­tro­do­més­ti­cos es un fac­tor igual­men­te de­ci­si­vo, que ya ha­ce su­bir la de­man­da de elec­tri­ci­dad.

“Ya se sien­te el con­su­mo de los ai­res acon­di­cio­na­dos con frío-ca­lor, que mu­chos usan pa­ra ca­le­fac­cio­nar los am­bien­tes”, in­di­có el fun­cio­na­rio. Uno só­lo de esos apa­ra­tos -ex­pli­có-, pue­de gas­tar 5.000 ki­lo­va­tios por ho­ra.

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