Los envases vacíos de agroquímicos son un verdadero problema para el medio ambiente y darle un correcto tratamiento depende que no se transformen en fuente de contaminación o riesgo toxicológico para el propio usuario o para el público en general, como podría suceder con los más de 150 envases que se vieron esparcidos en cercanías del Sector Industrial Planificado en las últimas jornadas.
Estos recipientes de plástico se encuentran en un terreno lindero al cerco perimetral que cubre al mencionado espacio destinado a agrupar empresas que desarrollan diversas actividades productivas. Lo llamativo y que genera gran preocupación, es que dichos elementos han sido arrojados por desconocidos y podrían provocar serios daños para las aguas del Río Quequén.
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