El festejo norteamericano pisa cada vez más fuerte en detrimento de los valores culturales nacionales que van resignando su lugar. Bajó la venta de atuendos de gauchos y paisanas en el comercio local.
Esta tradición estadounidense, como se vio reflejado en varios medios, se ha adherido cada vez más a nuestras costumbres y para octubre es casi un festejo obligatorio en los barrios, los clubes o las escuelas y es una excusa comercial que cada día suma adeptos.
Sin embargo, no parece suceder lo mismo con una jornada dedicada a celebrar las costumbres de nuestras tierras: el Día de la Tradición. Tal como se expone en la página oficial del Ministerio de Educación de la Nación este día es el reconocimiento a la identidad argentina y fue elegido en conmemoración de José Hernández, el autor del Martín Fierro, quien en su célebre libro mostró la cara injusta de una sociedad, hacia el gaucho.
“Es la fiesta nuestra, y creo que es importante recorrer el tiempo hacia atrás en busca de las raíces o el folclore”, indicó José Luis Reyes, del Centro Tradicionalista de Luján de Cuyo, el tercero más antiguo de la provincia.
Desde una opinión muy personal, Reyes agregó: “Está mal que se hagan festejos extranjeros. Si me das a elegir entre un taller comunitario de pintura y Halloween me voy a la pintura. Creo que hay otras cosas para rescatar porque siempre hay algo criollo en Mendoza para recordar, y eso es lo que hay que inculcarle a los niños”.
En tanto, Armando Díaz, vicepresidente de la Federación Gaucha Mendocina, señaló que lo importante es la presencia de los centros tradicionalistas en las escuelas porque cuando no hay actividad cultural se empieza a notar el desinterés y la desinformación en los niños.
“Últimamente, está resurgiendo la tradición y su día, porque antes prácticamente se pasaba por alto. Nosotros vamos a las escuelas, a los hogares de ancianos y a los barrios con la idea de darle difusión. Cuando hay promoción la gente se engancha”, explicó el vicepresidente de la Federación.
Luego, Díaz agregó que cuando se difunden tradiciones extranjeras se va perdiendo la cultura propia. “A nosotros no nos gusta que se festeje lo de afuera. Nos gusta que seamos patriotas o argentinos”.
Ramón Sosa, miembro de la comisión directiva del centro tradicionalista El Chañar, se lamentó por la idiosincrasia de los argentinos: “En Estados Unidos, nadie se animaría a bailar una zamba antes de bailar música country. Hemos mandado a los hijos a aprender a bailar árabe o español -sin tener nada contra estas culturas- antes que folclore”.
Sosa, miembro de esta institución fundada hace 30 años por un grupo de gauchos, también agregó que es poca la gente interesada en lo tradicional: “Hay un porcentaje muy bajo de gente que sabe y le gusta esto. Somos una minoría y quedó claro cuando pasó lo de la Vendimia, donde nos dejaron afuera de la televisación”.
Pocas ventas
En los comercios de disfraces y afines locales, esta situación pudo comprobarse con facilidad. Por ejemplo, en la juguetería Marilú, su dueño Héctor Rossi señaló que si bien ha habido consultas para adquirir atuendos típicos han sido pocas las ventas. “Han preguntado, pero todavía se vende poco”, aseguró.
En este comercio, como no sucede en otros, se pueden comprar faldas, camisas, delantal, pañuelo y la peluca con las trenzas de paisana para las nenas; y las bombachas de gaucho, chaleco, cinturón, pañuelo y sombrero tipo bombín o español) para los varones de 60 a 100 pesos, respectivamente, dependiendo la calidad.
En tanto, en el Porteñito se puede alquilar uno de estos trajes por 40 pesos y se pueden comprar los accesorios -por ejemplo los sombreros- por 12 pesos, en tanto que el pañuelo cuesta unos nueve pesos. “Las ventas no tienen nada que ver con las de Halloween. Se acuerdan del día porque se los recuerdan en las escuelas las maestras, pero los niños lo hacen por obligación, no porque les guste”, detalló desde ese cotillón Antonio García.
En el Tupinamba, otro de los locales destinado a la venta de artículos para disfraces, admitieron que ha habido pocos pedidos relacionados con el Día de la Tradición. “Algo se vendió, pero muy poco. No tiene comparación con la fiesta de Halloween”, explicaron enseñando que lo que está disponible para la venta son algunos sombreros y un atuendo de gaucho con un valor cercano a los 50 pesos.
Nos han invadido
Por Facebook, una creación de EEUU, muchos son los mendocinos que han dado su punto de vista respecto de los festejos argentinos versus los extranjeros. Generalmente, las voces son a favor de lo local, pero muchas veces no pasan de un simple llamado de atención, lejos de las acciones concretas.
“La invasión cultural empezó de la misma manera cuando nos metieron el famoso ‘Papa Noel’ solo que ahora le toca a Halloween. Ojalá no prendan estas malas costumbres de meternos cosas foráneas. Aunque vengo observando que el tema de Halloween hace varios años que lo quieren meter y no lo han logrado. Esperemos que sea una apreciación más que un simple exceso de optimismo”, opinó Tobías Crespo (28) cuando se lo consultó por el tema.
Otros más optimistas opinaron que: “Nosotros también tenemos nuestros personajes, fantasmas, mitos, creencias y costumbres que no debemos olvidar y conocer. Los niños deberían salir a la calle vestidos de gauchos o paisanas a pedir u ofrecer tortas fritas, pastelitos, dulce de leche y bailen en las plazas”.
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