Las necesidades financieras de YPF se empiezan a sentir en la demanda por los papeles de la Provincia de Entre Ríos.
Resulta que desde la expropiación del 51% de las acciones de Repsol por parte del Estado Nacional, YPF ha devenido en una de los principales emisores de títulos de deuda en el mercado local. En el ambicioso programa de inversiones de la compañía por 37 mil millones de dólares en 5 años, se contaba con que el financiamiento del mercado de capitales y de co-inversores estratégicos en los proyectos que YPF encarara aportaría cerca del 30% de los fondos necesarios. Es decir, un total de 11 mil millones de dólares, o más de 2 mil millones de dólares por año.
YPF espera captar más de 4 mil millones de pesos del mercado de capitales local esta semana
Por distintos avatares, que incluyen la presión de Repsol sobre potenciales inversores estratégicos, la infausta decisión judicial de embargar activos argentinos de Chevron por una disputa en Ecuador, o la suba en el costo del financiamiento externo a causa del litigio que el estado nacional enfrenta en cortes estadounidenses, la canilla de fondos del exterior está cerrada y amenaza estarlo por un tiempo. Sin embargo, YPF ha encontrado un paliativo que, por su magnitud, no podría ser considerado más que inesperado.
Un poco en forma voluntaria y un poco por imperio de las circunstancias, la gerencia financiera de YPF se ha volcado al mercado de capitales local, que luce ávido por las nuevas emisiones de la petrolera. De tal suerte que desde septiembre YPF ha logrado colocar obligaciones negociables por un total de 2.472 millones de pesos.
Eso fue hasta esta semana, cuando entrará en pleno vigor el “ayudín” del gobierno nacional, que a través de la Resolución 37163/12 de la Superintendencia de Seguros de la Nación, forzó a las compañías de seguros a invertir una porción que oscila entre 10% y 30% de su cartera en fondos para el sector productivo e infraestructura de largo plazo (el llamado “inciso k” de las “Inversiones Computables para el Estado de Cobertura”). Las obligaciones negociables de YPF entran en tal categoría. Por varios motivos, entre los cuales este “incentivo” juega un rol fundamental, YPF espera captar más de 4 mil millones de pesos del mercado de capitales local este lunes. Con ello estará cerca de cumplir su objetivo anual de financiamiento en el mercado.
Las buenas noticias para YPF, sin embargo, no representan un buen augurio para los restantes emisores, pues el tamaño de YPF “seca” indefectiblemente la plaza para otros emisores. Como parece haber comenzado a secarla para la Provincia de Entre Ríos, cuyo acelerado programa de emisiones de Letras parece haber comenzado a tambalear.
Las necesidades financieras de YPF generan un crowding out para los restantes emisores
Durante la semana que pasó, la Provincia ofreció títulos por valor nominal 40 millones de pesos, ampliables hasta 196 millones. Y si bien logró captar 44 millones, la cercanía de este monto al mínimo ofrecido debe haber dejado una sensación agria en la Tesorería provincial. En las anteriores licitaciones, los resultados habían sido más halagüeños:
el 16 de julio se ofrecieron 50 millones y se lograron adjudicar 129 millones
el 30 de agosto se ofrecieron 50 millones y se lograron adjudicar 104 millones
el 27 de septiembre se ofrecieron 50 millones y se lograron adjudicar 80 millones
el 7 de noviembre se ofrecieron 50 millones y se lograron adjudicar 223 millones
el 22 de noviembre se ofrecieron 50 millones y se lograron adjudicar 81 millones
Incluso, que haya habido sólo 2 ofertas en el plazo de 350 días y una oferta en el plazo de 525 días, en los que la Provincia apenas colocó el mínimo ofrecido, permite sospechar que hubo ayuda del organizador para que la licitación no fracasara.
En virtud del corto plazo de las Letras, la caída en la demanda es una pésima señal. El mercado no sólo ya no financia tanto, sino que parece querer empezar a cobrar. Los intereses de los entrerrianos más famosos han llegado a un punto de conflicto. Las necesidades financieras de YPF generan un crowding out para los restantes emisores. Los fondos que antes parecían abundantes ahora resultan escasos ante la aspiradora de Galuccio. Si la Provincia contaba con estos fondos abundantes para paliar su déficit de caja, deberá comenzar a buscar nuevos horizontes.


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