Un entrerriano visita al médico tres veces al año

Un entrerriano visita al médico tres veces al año
Admiten que hay un uso desmedido de las prestaciones. El despropósito se advirtió en los estudios de alta complejidad: un trabajo interno del Iosper permitió conocer que en la mayoría de los casos no arrojan ningún resultado. La Federación Médica pretende aplicar un modelo que rige en la provincia de Buenos Aires, y pagar a los profesionales por especialización y antigüedad.
--Vea, doctor, este dolor acá, ve, empezó hace tres semanas, y no se me va. Ya visité otros médicos, dos médicos más, y nada. No sé, doctor. ¿Será grave lo que tengo, doctor?

Nada más insondable para un mortal que la ciencia médica, y nada más complicado para el financiamiento de la salud de la población que la hipocondría inducida.

--Tómese estas pastillitas, y véame en 15 días.

Los médicos, a veces, son excesivamente precavidos, y los pacientes, demasiado celosos guardianes de las prescripciones que reciben en los consultorios.

Todo eso junto, da esto: en Entre Ríos, una persona acude tres veces al año al médico. Más exactamente, la tasa es de 3,26. O sea, tres veces y cuarto. ¿Mucho?

El dato corresponde a la población que atiende el Instituto Obra Social de la Provincia de Entre Ríos (Iosper), más de un cuarto de la población de Entre Ríos, 273 mil personas, y resulta un buen indicador.

En la obra social no están conformes con el indicador, y aseguran que a veces en la atención de los pacientes, hay “costos innecesarios”, y que las tasas de uso, en los últimos años, han crecido demasiado, y que nada de eso asegura que la salud haya mejorado.

GASTOS INNECESARIOS. El tema es controversial. Y muy sensible: nada más preciado para el común de la gente que la salud. Una consulta, una radiografía, una tomografía, más estudios, más análisis, otra visita al médico, y así. Pero, ¿es innecesario a veces ese gasto?

Alberto Ferreres, integrante del Departamento Clínica, Cirugía y Especialidades Médico-Legales del Cuerpo Médico Forense de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, definió el asunto con un título inequívoco: “La cirugía innecesaria”.

“La proliferación de procedimientos quirúrgicos con resultados discutibles, el aumento desmedido de intervenciones sin la satisfacción adecuada de los pacientes, junto con el incremento tanto de los reclamos judiciales por presunta mala praxis, sustentados en una débil indicación quirúrgica así como de los costos en la atención de la salud, ha puesto sobre el tapete el concepto de la cirugía innecesaria”, señala.

Y agrega: “Indudablemente se trata de un tema controvertido ya que este concepto combinado con estadísticas adecuadas podría sugerir que un número elevado e injustificado de operaciones se llevan a cabo en nuestro país, de la misma manera que en los países más avanzados”.

Silvio Moreyra, presidente del Iosper, dice lo mismo, con datos en la mano. “En muchos ítems de prestaciones, hay cosas innecesarias. Por ejemplo, la resonancia es un ítem donde hay que tener un equilibrio. En un estudio interno que se había hecho en la obra social, se detectó que había muchos estudios sin ningún tipo de diagnóstico encontrado. O sea, la resonancia se le hizo al paciente, y no se le halló la patología que se presumía. Eso nos obliga a rever esa situación. Sucede también que al cambiar el paciente de médico tratante, los estudios realizados previamente no son considerados. Y piden otra vez lo mismo”, subraya.

Moreyra habla de cuidar el gasto, y afirma: “La reiteración de prácticas hace que los recursos en salud no tengan calidad en el gasto”.

RECATEGORIZADOS. El Iosper gasta 42 millones de pesos al mes en prestaciones médicas, pero no siempre lo que gasta está correctamente utilizado. Es por eso que ahora se abrió un debate entre la obra social y los prestadores, que apunta a poner en discusión de qué modo se utilizan los recursos. “Esto merece un debate amplio, desde la consulta hasta el consumo de medicamentos”, apunta el presidente del organismo.

Un primer camino sería aplicar aquí la propuesta que hizo la Federación Médica de Entre Ríos (Femer), tendiente a establecer una categorización de los médicos, con distintos valores de consulta, siguiendo un modelo que ya instrumenta en la provincia de Buenos Aires el Instituto Obra Médico Asistencial (IOMA).

El sistema “premia” con un mayor nivel de arancel la especialización y los años en la profesión que tenga el médico, con valores de consulta diferentes en tres categorías: A) $36,10; B) $ 48,20; y C) $58,20.

Aquí, en Entre Ríos, el Iosper paga un único valor de 46 pesos.

Lo que los médicos pretenden es que haya tres categorías profesionales: A) médico con o sin especialidad y antigüedad menor a 10 años, con un valor de $55; B) médicos especialistas, entre 10 y 20 años de antigüedad, $ 70; y la C) médicos especialistas, con más de 20 años en la profesión, $85.

El paciente tendrá en sus manos la posibilidad de elegir con quién atenderse, sabiendo que un mayor costo en la atención demandará un mayor costo en el pago del coseguro, que sale del bolsillo del afiliado.

SALA DE ESPERA. Claro, se trata de una propuesta que se aplicaría una vez superada la actual coyuntura del Iosper –atraso en el pago de prestaciones, demandas de aumento, escasez de fondos--, pero que, una vez allanado el camino, tomaría la idea que aplica IOMA.

En el Iosper hay dos directores –Silvio Moreyra, presidente, y Ariel de la Rosa, vicepresidente—que ya mostraron estar dispuestos a debatir en torno a la idea. Pero procuran que el proyecto se discuta en el marco de un reordenamiento del gasto en salud.

Los médicos hablan de consensuar la iniciativa, y adaptarla a la realidad local.

“Debe ser algo consensuado entre todos, y que respete la realidad que tenemos en la provincia. Queremos modificar algunas situaciones, por ejemplo un prestador terminal, como es un radiólogo, un ecografista, no puede cobrar lo mismo que un médico que autoprescribe esas prácticas, y vive del trabajo de los demás. Deben ser categorizados distintos, y cobrar distinto. También deben ser categorizados los equipos: no puede pagarse lo mismo por una ecografía que se hace en un equipo de última generación, que a otro que tiene 20 años de uso”, dice Osvaldo Giayetto, presidente de la Femer.

--¿Hay abuso en el uso de las prestaciones médicas?

--Los abusos, si existen, hay que demostrarlos. Y lo mejor para evitar cualquier duda es categorizar equipos –dice Giayetto.

Desde el Iosper, su presidente habla de un “uso racional” del gasto en salud, y no de prohibir nada.

“A veces vemos demasiadas consultas, o el pedido de estudios que, después, no dan ningún resultado. Un médico que pide tomografía, radiografía, son gastos que paga el sistema. Y ahí se van recursos importantes, cuando en realidad no tienen resultado. Pero además debemos establecer qué valor darle a cada equipo: en 2005, por ejemplo, había cinco tomógrafos en la provincia, y ahora tenemos 16. Hay que hacer un estudio serio que nos diga qué complejidad tienen, qué servicios prestan, y qué valor habría que pagarles”, afirma.

Aunque tanto en Iosper como en la Femer dicen que la categorización de equipos y prestadores, es una tarea por hacer, y que su responsabilidad recae en el Ministerio de Salud.

Cifras de la salud

- 273.529, personas conforman el universo de afiliados al Iosper.

- 891.815, el número de consultas al año que realizan los afiliados a la obra social provincial.

- 3,26, la tasa de uso de consultas médicas.

- 46 pesos, el valor de la consulta que paga el Iosper a los médicos.

- 90 millones de pesos, el gasto anual para dar cobertura a sus afiliados.

- 30%, el aumento que piden los prestadores en el valor de las consultas.

- 6,39%, el promedio que recibe Iosper, de aportes personales de los empleados públicos y contribución del Estado.

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