San Juan.- Las mismas pertenecen al barrio Soeva III, ubicado en calle Rastreador Calívar entre Ignacio de la Roza y República de Líbano. Encabezaron el acto el gobernador José Luis Gioja y la intendenta departamental, Ana María López.
La ceremonia que se desarrolló en las puertas del nuevo complejo habitacional, situado sobre la calle Rastreador Calívar, entre Ignacio de la Roza y República del Líbano, contó con la presencia, entre otros, de: José Strada, ministro de Infraestructura; Vicente Marrelli, secretario de Obras; Martín Juncosa, titular del IPV (Instituto Provincial de la Vivienda), el diputado departamental, Amadeo Soria y miembros del Concejo Deliberante de Rivadavia, además de los adjudicatarios del barrio y sus familiares directos.
Cada casa del complejo habitacional tiene 55 metros cuadrados de superficie cubierta, dos dormitorios, cocina-comedor, baño, lavadero, piso cerámico, pintura interior y exterior, veredas, sanitarios, red de agua potable, gas, cloacas, electricidad, alumbrado público.
En la oportunidad, la intendenta de Rivadavia, Ana María López de Herrera, manifestó que “son casas muy bonitas que están en un lugar donde tienen todos los servicios” y se mostró “feliz de recibir a estos nuevos vecinos, porque sabemos que éste será un lugar de armonía y felicidad para más de un centenar de familias”.
La jefa comunal sostuvo además que desde el municipio se seguirá trabajando en forma conjunta con el gobierno provincial, para mejorar y solucionar la situación habitacional de los habitantes de Rivadavia.
A su vez, Martín Juncosa, interventor del IPV, recordó una vez más, a los adjudicatarios del barrio Soeva III, que las casas recibidas no pueden venderse, tampoco alquilarse y que deben acordarse de pagar la cuota, algo que beneficiará a todos los inscriptos en el Instituto, que esperan ansiosos su vivienda.
Por su parte el gobernador Gioja reiteró su famosa frase de que “no hay acto más lindo para un gobernante, que entregar viviendas” y con su habitual tono gracioso, invitó a los futuros moradores a hacer proliferar sus familias y a poblar de niños las veredas y plazas del complejo.



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