"Nosotros venimos de la anarquía", desliza Rioseco. Enseguida explica que la medicina para superar la crisis consistió en entregar terrenos y crear cooperativas de trabajo con los ex piqueteros.
El dirigente surgido de las puebladas, cultiva un estilo austero, es popular pero distante.
En una recorrida por la ciudad exhibe lo que considera sus principales logros. La remodelación de la Casa de la Cultura, que tendrá un salón de 1.400 metros cuadrados donde serán instalados los dioramas, unos modelos en tres dimensiones que representan hitos históricos y geográficos.
El monumento a Jaime de Nevares, la peatonal Roca y las cuadras iluminadas con farolas, son visitas obligadas.
El intendente se precia de haber pavimentado el 80% de las calles de la ciudad. "Este año -dice- asfaltamos 120, y están hechos los registros para hacer el resto".
En el recuento entran "siete plazas", con juegos infantiles y la proeza del verde, que los trabajadores -otra cooperativa- arrancan a la arena a fuerza de regarla todos los días.
Pero la nave insignia del "modelo" local es el reparto de la tierra. Rioseco tuvo que poner en emergencia una ordenanza para poder apurar la distribución de lotes que todavía no tenían los servicios. "Son 3.000. No los regalamos, los vendimos y luego les llevamos agua, cloacas, gas y luz", apunta. Del total, unos 1.000 se vendieron con una entrada del 15% y el resto en 40 cuotas. Quinientos son "lotes sociales, para aquellos que no tienen recursos. "La municipalidad les da materiales para que construyan, pero igual algo tienen que pagar, aunque sea 10 pesos por mes", aclara. Sostiene que esa política "descomprime y estimula el esfuerzo personal", y se jacta de que por ese motivo en Cutral Co "no hay más tomas".
Otro aspecto es el de la vivienda: las cooperativas entregaron 100 casas. La municipalidad hizo 45 y Nación hizo otras 100, de las cuales se están por entregar 23 a policías y judiciales.
Otro de los "chiches" del intendente son las cámaras de seguridad. La Comuna gastó 500 mil pesos para instalar 12 en la calle y cuatro en el interior de edificios públicos. Construyó una sala de monitoreo y entregó vehículos a la policía para que cubra las emergencias. "La seguridad es vital para la gente", dice Rioseco.
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