El cofre de plomo había sido colocado, en mayo de 1910, al pie del monumento a San Martín, en el marco de las fiestas del centenario de la Revolución de Mayo.
El cofre de plomo había sido colocado en mayo de 1910 al pie de la obra, en ocasión de la inauguración de la estatua de bronce, en el marco de las fiestas del centenario de la Revolución de Mayo.
El acto, que tuvo lugar en el hall del palacio comunal, fue encabezado por la titular de la Asociación Cultural, Susana Martos de Rodríguez, quien destacó que todos los elementos rescatados "pertenecen a la ciudad".
Asimismo, resaltó lo laborioso de la búsqueda, teniendo en cuenta que no se contaban con demasiadas precisiones sobre su ubicación, para lo cual se contó con equipos facilitados por la Infantería de Marina y el Ejército.
Martos expresó, además, un especial agradecimiento a las curadoras, investigadores, museólogos y artistas que participaron del trabajo, destacando la particular intervención de los obreros que participaron del rescate, quienes lo hicieron con "una dedicación, cuidado y fervor que los convirtió en arqueólogos", según graficó.
Destacó, por último, la trascendencia del gesto de las generación de 1910 de colocar esos testimonios en la caja, más allá del mal estado en que se encontraron muchos de los elementos.
"Este es un mensaje del pasado, de nuestros abuelos. Son cosas que se deben cuidar con reverencia y sabemos que en las manos del intendente están seguras", indicó.
Lo encontrado dentro de la caja estará durante una semana expuesto en el hall municipal, para ser luego trasladado al Museo Histórico, en el subsuelo del Teatro Municipal.
Lo encontrado
Entre los elementos que contenía la urna pueden verse un número extraordinario de la revista Caras y Caretas, diarios de Buenos Aires, la Guía Comercial 1907, una edición especial de "La Nueva Provincia" por el centenario, memorias municipales, medallas varias y acuñadas por el municipio con motivo del centenario, un tintero y una lapicera de madera con pluma de metal.

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