El arquitecto Mario Corea, autor de la iniciativa que ganó el concurso para la construcción de este lugar estuvo en Mar del Plata. Además de entregar una parte del proyecto ejecutivo, destacó la recuperación de la antigua estructura y las actividades que allí podrán realizarse. Detalles
El estudio Mario Corea Arquitectura SLP participó en el concurso a través de una invitación, luego de realizar diferentes obras en Rosario (Santa Fe), ciudad natal del profesional. Residente en Barcelona desde 1976 armó su propio estudio de arquitectura.
“Cuando me llegó la invitación me entusiasmó porque era otra cosa en Argentina y salir de la órbita de Santa Fe”, afirmó Corea y señaló que conoció la Vieja Usina por fotos e informes antes de venir a Mar del Plata.
“Hay muchos concursos que son de ideas, después dan una medalla o un premio. Pero este fue un concurso que ganamos y ni bien lo hicimos, armamos el proyecto, ahora entregamos la maqueta con el proyecto básico completo que integra alrededor de 100 planos, y ya tenemos que terminar el proyecto ejecutivo”, resaltó en relación a la iniciativa. “Ya hay algunos documentos que van a permitir comenzar la fase inicial lo antes posible. Esto también entusiasma, porque es una obra que no queda en los papeles, en las publicaciones, sino que se va a realizar”, continúo.
Al mostrar cómo quedará la Vieja Usina, Corea afirmó que “una de las cosas importantes es que esta iniciativa viene encadenada a una serie de proyectos que están sucediendo en Mar del Plata. Sin el cual la significación sería menor”. En este sentido, señaló que “será un proyecto bastante complementario del proyecto del Museo de Arte Contemporáneo”.
“Esto tiene que ver con esta idea de ir transformando Mar del Plata. La conocí cuando era “La perla del Atlántico” y cuando volví la encontré con más edificios pero con menos Mar del Plata”, sostuvo y resaltó “la reactivación que está tomando Mar del Plata con obras públicas y con arquitectos importantes haciendo obras importantes para la ciudad”.
“No soy un fanático del arquitecto importante, siento que la ciudad necesita arquitectura importante”, reconoció al tiempo que afirmó que “esta es una obra para la gente y que agregará cosas Mar del Plata y al barrio”.
En relación a los plazos de trabajo, el arquitecto señaló que la intención es “empezar la obra y tratar de tener una fase terminada para el 2013. Cuándo y cómo se termine dependerá de muchos factores, la idea es poder inaugurar la nave central, y dejar una parte para una segunda fase. Esta puede ser consecutiva y terminar todo antes del 2015 o puede pararse y empezar luego”.
La primera entrega del proyecto realizada el miércoles permitirá definir detalles técnicos de la obra y “empezar la demolición y el saneamiento existente del terreno”.
De acuerdo con Corea, la primera fase tiene un presupuesto de “unos 15 millones de pesos para la reconstrucción de la nave central y las tres naves más pequeñas, el saneamiento del terreno y el vallado”. “En términos de edificio es recuperable toda la fachada sin los cristales. La cubierta hay que cambiarla, pero su estructura queda. El edificio ya tiene como mínimo un 60% hecho”, completó el arquitecto y señaló que la intención es que “la obra sea dirigida por la Municipalidad con nuestra participación”, por lo cual un arquitecto argentino que trabaja en el estudio en Barcelona se radicará en la ciudad y Corea viajará para supervisar los trabajos. “No queremos que sea una obra de un arquitecto importado, que hace proyecto y se va”, señaló.
Además, consideró que “desde el punto de vista cultural y emblemático en estos momentos esta es una de las obras más importantes de mi estudio”.
DETALLES DE LA OBRA
El Centro Cultural Italiano tendrá diferentes áreas funcionales que sumarán un total de 5580 m2 y 600 m2 semicubiertos. Entre ellas se encuentra: la gran nave configurable, una sala de exposiciones, el auditorio polivalente, cuatro centros de estudios, el Instituto de Formación y Capacitación para Jóvenes y un Centro de Estudios de la Inmigración, y, también, habrá un espacio para el área de cafetería y restaurante. Los lugares se habilitarán en diversos tiempos, de acuerdo a los avances en la construcción.
El arquitecto Corea, que realizó el proyecto junto con Eugenio Tioni, Diego Nakamatsu, y Marcelo Ranzini, destacó que la Vieja Usina tiene un valor patrimonial como edificio, por lo que su refuncionalización se realizará conservando todos sus valores como arquitectura industrial.
“A pesar que el concurso ya planteaba el preservar la nave, nosotros fuimos más allá. Otros proyectos la preservaban y la atacaban. Esa nave tiene una serie de elementos construidos de carácter industrial que eran para poner las máquinas. Vamos a dejar la cáscara intacta y reconstruir como si estuviera recién acabada, dejando lista la estructura. Creo que se convertirá en una de las piezas más importantes”, sostuvo Corea y agregó que se hará un pavimento de tipo industrial. Además de la recuperación de la nave central, se prevé poner en valor las naves más pequeñas que la rodean.
El proyecto también incluirá nuevos espacios como un hall de ingreso al espacio central y una torre – de aproximadamente 30 metros - que culminará con una luz.
“En la parte inferior de la torre habrá una escalera y ascensor que lleva a la planta primera. Arriba, ya hay instalaciones mecánicas para aire acondicionado, agua caliente y termina en una gran linterna”, sostuvo Corea.
“De alguna manera esta linterna es una reedición de una vieja chimenea que ya no está. En vez de ser una chimenea de humo, será de luz, haciendo alusión a que es un hecho cultural y que esta no larga humo, sino luz intelectual”, sostuvo el arquitecto. “La gran protagonista arquitectónica es la nave. La respetamos y jerarquizamos, porque creemos que así también jerarquizamos el barrio”, concluyó.
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