El precario asentamiento de Saavedra y Neuquén debió haberse erradicado hace años, pero esa indefinición complica la operatividad policial. * En medio de su geografía intrincada, se mimetizan delincuentes. En los últimos dos años, 32 imputados fijaron residencia en tres o cuatro domicilios cercanos.
El hombre, nacido en Chile hace 32 años, fue encontrado herido de bala en plena vía pública de la vieja Villa Quilmes.
Ninguno de los vecinos consultados por la policía lo conocía ni sabía quién lo atacó.
Sin embargo, hoy Alarcón Revillard no sólo está internado, sino también detenido. Lo dispuso la Justicia, en el marco de un hurto. En dos causas anteriores había fijado domicilio en Neuquén 240, a metros de donde apareció lesionado. Pero nadie del lugar, supuestamente, lo tenía visto.
A metros de la chimenea que identificaba a la cervecería del mismo nombre, a un lado de la vía, donde se unen Saavedra y Neuquén, el asentamiento, que debió ser erradicado hace años pero nunca lo fue, resiste.
Hoy quedan menos de 50 casillas de chapa, madera y cartón --también hay inmuebles de material--, en medio de senderos de tierra a los cuales se accede con mayor facilidad de a pie o con vehículos que no sean de cuatro ruedas.
En 2010, según un relevamiento realizado por el área de Promoción Social de la Municipalidad, habitaban esa franja 63 hombres y 69 mujeres, la mayoría menores de 30 años, conformando 42 familias, en general numerosas y monoparentales con jefatura femenina.
Su componente conflictivo y su particular geografía y falta de urbanización dificultan ostensiblemente la operatividad policial. Quienes delinquen se mezclan entre los que procuran ganarse la vida de manera digna y estos, por temor a represalias o encubrimiento, conspiran a favor de esa mimetización.
En dos años y tres meses, más de 30 personas acusadas de delitos fijaron domicilio --algunos inexistentes o incomprobables-- en un radio de no más de 30 metros, siempre dentro de la Quilmes.
"Hemos detectado que viven de manera transitoria personas vinculadas con modalidades delictivas particulares y que es difícil obtener información de parte de los residentes estables. El ejemplo más contundente es el de este hombre herido", admitió el comisario inspector Gustavo Maldonado, jefe regional de la policía bonaerense.
Sin el ánimo de estigmatizar la pobreza, está claro que algo falla. No pueden vivir tantas personas en tan escasa superficie. O mejor dicho, no es lo que sucede, sino lo que figura en los expedientes judiciales.
Se trata de visitantes "golondrina", muchos de ellos provenientes de Neuquén o de tierras chilenas y sindicados en el ambiente marginal como "pungas".
"Son los que generalmente cometen delitos sin armas, hechos menores, como arrebatos o actos de descuidistas, especialmente en la zona céntrica. Vienen, están un tiempo y se van", reconoció Maldonado.
El problema de fondo no es este, sino que la vieja Villa Quilmes tendría que haber desaparecido para darle paso exclusivo a la nueva, a través de viviendas de material construidas mediante el programa Arraigo.
La segunda etapa sí se concretó, en los terrenos de Thompson y Río Negro, pero no la primera, porque las casas informales que se deshabitaron --a diferencia de lo que sucedió más recientemente en Villa Rosario--, no fueron retiradas y las ocuparon nuevamente.
Hoy poco se habla de aquella erradicación inconclusa, aunque las dificultades laten a diario, tanto para quienes viven de manera honesta en el sector y merecen un entorno más decoroso y sano, como para la policía, que encuentra trabas en su acción de prevención y disuasión delictiva.
Promesa de Lopes. A fines de julio de 2000, en el colegio La Piedad, el plan Arraigo entregó 122 escrituras para residentes de bajos recursos, entre ellos los que fueron derivados de la Quilmes vieja a la nueva.
Cuatro años después, durante la gestión comunal de Rodolfo Lopes, la Municipalidad anunció la decisión de erradicar el área más conflictiva del barrio.
El 27 de enero de 2004, el entonces intendente dio a conocer detalles de un ambicioso proyecto de construcción de viviendas en terrenos de Vialidad Nacional (antigua traza del ex Camino de Cintura, a la altura de las calles Chaco, Pampa Central y Río Atuel), que estaba bajo estudio de la dirección de Ordenamiento Urbano y Planificación.
La iniciativa, que no se cristalizó finalmente, también incluía a Villa Caracol, ubicada a la altura de la calle Belisario Roldán.
"Se va a concretar"
Hoy, el secretario municipal de Obras y Servicios Públicos, Rubén Valerio, está en condiciones de afirmar que la villa vieja "se va a erradicar", aunque no aventuró plazos.
"Un grupo de gente que vive ahí fue censada por parte de Desarrollo Humano y la idea es que, cuando se terminen los planes de vivienda, en el marco del Plan Federal, se les entreguen las casas y tirar todo, tal como se hizo en Villa Rosario", aseguró.
El funcionario confirmó que no se levantará ninguna otra construcción en el lugar.
"No podemos decir cuándo se hará la erradicación, porque depende de los tiempos de obra y de cómo se vayan construyendo las viviendas. La erradicación se va a concretar, aunque no podemos hablar de tiempos", recalcó.
Por último, Valerio reconoció que, en estas circunstancias, "para la policía es un problema".
Marcelo Lenzi, subsecretario de Planificación, confirmó que "la regularización de Villa Quilmes" está "formulada dentro de su área" y ratificó que "se avanzó desde la secretaría de Promoción Social con el relevamiento de gente".
"El traslado está vigente, en función de los cupos y los programas (de viviendas) que tenemos", afirmó, en la misma línea que Valerio.
Sostuvo Lenzi que en el actual emplazamiento del barrio convergen "distintas radicaciones dominiales: un sector de terreno pertenece a la cervecería y otro corresponde al Estado".
32 aprehendidos en 27 meses
Entre mediados de 2009 y la fecha, un total de 32 personas aprehendidas --algunas dos o más veces-- en distintos sectores de nuestra ciudad y por diversos delitos, fijaron domicilio en la denominada Villa Quilmes vieja.
El dato llama la atención de las autoridades policiales, si se tiene en cuenta que semejante cantidad de personas ocupa un radio muy acotado del barrio.
Figuran direcciones entre el 1250 y el 1300 de Saavedra y también entre el 234 y el 260 de Neuquén, una especie de diagonal que divide el asentamiento y que se comunica con la otra arteria por pasadizos.
Los investigadores no tienen dudas: están seguros de que muchos vienen y se van. Y pese a que fijan domicilio en el lugar, son foráneos. La mayoría del sur.
Las acusaciones van desde daño, hurto y robo a lesiones, resistencia a la autoridad e infracción a la ley 23.737, de drogas.
Se trata de dos menores de 14 y 15 años y 30 adultos de entre 19 y 49. Cinco son mujeres.
El origen
* La villa se asentó en ese lugar hace unos 60 años y lleva el nombre de Quilmes por la cervecería homónima, también conocida como Argentina, que funcionara en el lugar desde 1910 y cuyo único recuerdo material, en la actualidad, es la gran chimenea de ladrillo vista.
* Aquel complejo fabril, de los más grandes de la ciudad, sumó luego la elaboración de soda, hielo, gaseosa limonada y bebida sin alcohol Naranjín. A fines de la década del '30 la fábrica no pudo soportar la competencia porteña y se limitó a la producción de soda, hielo y refrescos.
* Distintos avatares económicos hicieron que en 1955 los propietarios acordaran con los trabajadores cederles el manejo de las instalaciones y, de esa forma, funcionó unos 15 años más, hasta su cierre definitivo.


Comentá la nota