Fin de semana por demás agitado, ante el vandalismo que se registró en Cipolletti y la ola de rumores de saqueos en la ciudad de Neuquén. En definitiva, no impidieron que se hicieran encuentros gastronómicos entre los niveles gerenciales de empresas hidrocarburíferas.
Mientras se esperaba el desembarco del plato principal en la mesa, uno de los comensales confirmó que quedó homologado el acuerdo preventivo de la concursada e intervenida Metrogas, la mayor distribuidora de gas del país, y que ahora es manejada por YPF luego de que Britsh Gas vendiera su participación accionaria. En medio de los comentarios, también se hizo mención que estuvo en la región gente de la casa matriz de Petrobras con el único objetivo de llevar algo de calma a sus empleados. Sucede que desde que se oficializó que Petrobras Brasil ponía a la venta el total de activos que posee su subsidiaria en la Argentina –pese a que funciona como una unidad de negocios independiente- el mal clima y una ola de rumores se instalaron entre los empleados de la firma.
Ya con los matambres de cerdo fuera de circulación se hizo mención al costo que tiene para el país la importación de energéticos ante la declinación de sus yacimientos, en particular los gasíferos. Entre enero y noviembre, la actual gestión del gobierno de Cristina Kirchner le abonó a Bolivia por el gas importado 1.731,57 millones de dólares. A la vez se rescató la información que dio a conocer el diario Clarín acerca del costo que tiene importar gas natural licuado (GNL) a través de los buques metaneros y según el puerto en el que descarguen. Según el matutino, los precios promedio que aceptó la estatal Enarsa fueron para el puerto de Escobar: u$s 15,50 el millón de BTU para 24 barcos de la proveedora Gas Natural Fesona (GNF) y de u$s 16,80 para doce cargas de la firma Vittol. Para el puerto de Bahía Blanca se abonarán u$S 15,50 por millón de BTU para once cargas de la italiana ENI; u$s 16,50 para una de la rusa Gazprom y u$s 17 para dos de la inglesa BP y seis de la ahora promocionada como modelo de gestión, la estatal noruega Statoil.
Ya con unos lemon champ en la mesa como forma de bajativo, se resaltó el desarrollo que viene teniendo Andes Energía en su ampliación de negocios en Latinoamérica. A través de su subsidiaria Andes Energía Argentina S.A., en un consorcio con Integra Oil & Gas SAS, obtuvo otro bloque más en el proceso licitatorio de la Ronda Colombia 2012, lo que lleva al número de bloques adjudicados a ocho. El nuevo bloque que consiguió la empresa en manos de Vila y Manzano, es el Llanos 3, ubicado en la cuenca Llanos, la cuenca petrolera más prolífica de Colombia.
Ya con un Jack Daniel’s en la mesa, -de los pocos que se consiguen tras las restricciones a las importaciones que impuso Guillermo Moreno- se habló de la situación de la energética Capex. Al 31 de octubre pasado, el resultado de sus últimos seis meses arrojó una pérdida de 45,43 millones de pesos. La petrolera, se encuentra además analizando la situación con respecto a sus negocios en la provincia de Río Negro. Sucede que el gobierno de Alberto Weretilneck emitió un decreto por el cual derogó otro anterior sobre régimen para yacimientos no convencionales. La empresa había solicitado acogerse el decreto derogado y en consecuencia obtener la extensión de sus permisos para las áreas de exploración Loma de Kaufmann y Lago Pellegrini. Debido a que la provincia nunca se expidió sobre lo solicitado y ante la derogación del régimen de no convencionales, la empresa se encuentra analizando las opciones de reversión de dichas áreas.




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