La estadística fría en materia delictiva lo dice todo: en lo que va del corriente año, entre episodios de robos, hurtos y asaltos a mano armada perpetrados en el núcleo urbano Necochea-Quequén, los delincuentes sustrajeron la nada despreciable suma de $ 931.800 en dinero en efectivo.
Si a esa cifra se le agregan los robos de distintos objetos de valor como ha sido una característica en los últimos tiempos –podríamos enumerar televisores plasma, monitores LCD de computadoras, alhajas, entre varios elementos más-, los números superan ampliamente el millón de pesos y hasta nos atreveríamos a mencionar que el monto de lo sustraído bordea los dos millones de pesos.
Otra situación que no es menor y real es que en muchos de los casos acontecidos, los robos de dinero en efectivo no han podido ser esclarecidos, ya que es muy difícil que se puedan recuperar los billetes, a no ser que el ladrón sea atrapado por la Policía en inmediaciones de donde cometió el ilícito.
También sucede algo parecido con hechos en los cuales las pérdidas materiales para las víctimas han sido cuantiosas, por ejemplo, este año se ha dado el robo de paquetes de cigarrillos valuados en más de $ 30.000; 160 neumáticos de primeras marcas por un valor de $ 150.000; elementos de riego, máquinas eléctricas y herramientas de mano por más de $ 500.000, entre otros.
De todo tipo
“El delito va mutando”, se le escuchó decir a una alta autoridad policial de nuestra ciudad y es verdad. A los habituales episodios de “escruches” (cuando no hay ocupantes en un inmueble) y asaltos a mano armada (con cuchillos o armas de fuego) en comercios y trabajadores del volante, se sumaron las modalidades de arrebatos de carteras a mujeres en plena vía pública o patear puertas y ventanas de viviendas y sustraer aquellos objetos de valor que están más a mano.
Los hechos se consuman a cualquier hora del día y hay casos en los cuales existen trabajos previos de “inteligencia” para actuar con mayor precisión, sin dejar demasiadas huellas que permita a los investigadores llegar al esclarecimiento.
En lo que va del 2012, hubo robos que causaron gran notoriedad como lo sucedido con la “entradera bancaria” a fines de agosto, donde dos sujetos que se desplazaban en moto despojaron de una bolsa con alrededor de $ 100.000 a un empleado de una firma constructora que se dirigía a un banco para realizar una operación comercial.
El asalto con suma violencia a la agencia marítima Trimar, frente a la Plaza Yrigoyen de Quequén, el domingo 1º de julio pasado a la mañana, también fue conmocionante. La banda de ladrones se apoderó de unos $ 200.000 y dejó encerradas a las víctimas en una bóveda del edificio de la calle 519.
Hechos con inusitada violencia
Durante los meses transcurridos de 2012 se produjeron episodios de asaltos con inusitada violencia y, en varios casos, los damnificados han sido personas mayores. Además de robarles dinero en efectivo y alhajas, sufrieron los embates de los delincuentes que, en procura de engrosar el botín, golpearon y maniataron a sus víctimas.
Un matrimonio del Barrio Capuchinos fue protagonista de un caso de estas características y dos malvivientes se llevaron $ 1.000 de la casa; otro matrimonio en la zona de Diagonal San Martín al 1500 también fue maltratado por los sujetos que se apoderaron de $ 3.000; una jubilada de calle 48 fue asaltada por un individuo en su propia vivienda y despojada de $ 1.500.
El padre de un conocido ex comisario de nuestra ciudad fue engañado por una pareja de delincuentes que le sustrajo de su casa $ 3.000 en efectivo y la lista continúa, lamentablemente, debido a que los más vulnerables son los adultos mayores.
Otros vecinos necochenses como el empresario José Luis Arrate fue protagonista de un hecho de maltrato para robarle $ 500 y hasta lo hirieron con un proyectil de arma de fuego en una pierna; otro caso similar padeció el arquitecto Arnoldo Serrano, ex funcionario municipal, a quien varios individuos lo golpearon en su casa y le sustrajeron $ 3.000.
La comerciante de Quequén, Roxana Serrano, fue mantenida cautiva durante 45 minutos por delincuentes que le robaron más de $ 30.000. Luego la pasearon por calles de esa ciudad en su propio automóvil hasta liberarla.
A Mario Rodríguez y señora, un grupo de ladrones los sorprendieron en su casa de calle 89 y les sustrajeron $ 20.000.
El empresario Martín Zagame también fue víctima de otro caso de extrema violencia, le dispararon dos veces con un arma y le robaron alrededor de $ 38.000 y el listado de damnificados sigue.

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