ENTRE LOS MÁS GRANDES DECOMISOS DE LA HISTORIA

Tras la detención de dos gendarmes, acusados de transportar casi 1.000 kilos de cocaína en el doble fondo de una camioneta en la localidad de Aguaray, la Argentina se encuentra ante uno de los más grandes decomisos de esa droga de la historia.
Si se toman en cuenta los 944 kilos de cocaína incautados en Barcelona en el avión de los hermanos Juliá a principios de este año, y los dos buques con containers de manzanas en los que se hallaron 1.625 y 1.724 kilos de droga, respectivamente, en junio de 2010; el secuestro de esta tonelada en Salta está entre los top de los últimos años, más si se tiene en cuenta que la semana pasada se hallaron 444 kilos más en un velero de bandera estadounidense anclado en el puerto de Buenos Aires.

Justamente, este hallazgo se da dentro del marco en el cual la Argentina está por ser incluida en la lista gris mundial del lavado de dinero, ya que el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) ve al país con serias deficiencias técnicas para combatir el blanqueo de dinero, más allá de que el kirchnerismo impulsara la nueva Ley Antilavado.

Tras el caso de Aguaray, denominado Operativo Transparencia y el decomiso en el velero Traful, la Ministra de Seguridad, Nilda Garré, calificó a los hallazgos como "los más importantes de la historia".

En progresión histórica del decomiso de cocaína del país, el primer gran caso fue la Operación Langostino, que se dio en julio de 1988 y en donde se incautaron casi 600 kilos de droga. La información, con respecto a los años posteriores dice que en 1990 se decomisó una tonelada, mientras que en 2008, la cifra había ascendido a las siete, según estadísticas oficiales.

En el medio, el salto se había dado en 2005, cuando se marcó un récord para ese entonces de 5.618 kilos en el año; mientras que en 2004, los datos hablaban de 3.048 kilos; en 2003, de 1.918; y en 2002, de 1562 kilogramos de cocaína.

Tres años de servicio

Los efectivos de Gendarmería revestían en la fuerza desde hace tres años, aproximadamente, de allí que el rango que ostentaban era bajo.

El juez Reynoso, que entiende en la causa, ordenó la realización de una serie de allanamientos, en otras provincias, que se comenzaron a cumplir.

Por otra parte se analiza, que situación tenía el vehículo en el que se transportaban la droga, ya que ninguno de los tres que circulaban en ella era titular, no descartándose que haya sido alquilada en Buenos Aires.

Además se trata de cruzar datos sobre la posibilidad que este trámite, se haya cumplido en otras oportunidades o si en su defecto era la primera vez.

Pudo saberse que el momento de iniciar la requisa, los dos efectivos involucrados se identificaron y a pesar de ello quienes estaban en el puesto de control, realizaron el reconocimiento de igual manera.

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