Estuvo tres semanas en La Habana, donde le extirparon un segundo tumor cancerígeno; incertidumbre por su estado
La extirpación del tumor canceroso en la misma zona ya operada meses atrás y el posterior tratamiento de radioterapia no han aplacado las enormes dudas planteadas sobre su salud, cuando sólo restan siete meses para las elecciones presidenciales del 7 de octubre.
"Rumbo sur, rumbo a la Patria Grande. ¡Gracias, Dios mío!", adelantó el mandatario venezolano en su cuenta de Twitter promediando la tarde de ayer.
"Almorzamos con Fidel y Raúl vino a despedirnos al aeropuerto", relató Chávez desde la red social. En las últimas horas se habían desatado distintas especulaciones tras el silencio de las últimas jornadas.
Ante la falta de información oficial, las fuentes extraoficiales volvieron a suministrar datos a un país que ha convertido el cáncer de Chávez en una obsesión . En esta ocasión las primeras revelaciones partieron del médico venezolano José Marquina, residente en Estados Unidos.
El especialista repitió que siguen las desavenencias entre los equipos médicos que atienden al presidente venezolano. Incluso reveló que las hijas de Chávez "están muy molestas con la atención médica y complicaciones menores que ha presentado".
Esta aseveración apoya otra de las informaciones de Nelson Bocaranda, al que The Guardian ya califica como "ministro de Información no oficial". Según el periodista venezolano, un médico brasileño viajó a Cuba y descubrió "una serie de errores en la aplicación de la radioterapia en el Cimeq", el hospital habanero "estrella" de la salud cubana. "Los interrogantes son los sitios expuestos" al tratamiento, sostiene Bocaranda acudiendo a sus fuentes. "Sus familiares más cercanos así como el canciller [Nicolás] Maduro conviven con esa angustia desde el jueves", añadió.
Los últimos datos revelados por WikiLeaks sacaron a la luz las disputas entre médicos cubanos, rusos y chinos. Incluso en uno de los correos electrónicos se llegaba a afirmar que los especialistas europeos culpaban a los de La Habana por el agravamiento del estado de salud del líder revolucionario. Otros especialistas españoles y brasileños se sumaron con sus dudas, siempre según fuentes extraoficiales.
Marquina sostiene que Chávez recibió radioterapia en "el hígado, la pelvis y la zona lumbar" y que las complicaciones surgidas, que explicarían la incertidumbre en torno a su regreso, no son graves, "pero sí limitarán su tratamiento". No obstante, el diagnóstico del galeno es muy pesimista: "El cáncer que se originó en la zona pélvica hizo metástasis en el hígado y en la glándula suprarrenal".
En su regreso a Caracas, Chávez vuelve a encontrar revuelta su casa del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV). Por una parte, sus asesores no han sabido plantar cara a la estrategia de Henrique Capriles, que recorre el país casa por casa y con recibimientos festivos en zonas chavistas. Y por la otra, el partido expulsó a Gregorio Briceño, gobernador de Monagas, uno de los más populares del país, tras 43 días de desencuentros.
El derrame petrolero en una instalación de Pdvsa contaminó el río Guarapire y dejó sin agua a parte de los habitantes de Maturín, capital del estado.
"No he recibido ni un solo mensaje de apoyo ni de usted ni de parte del gobierno. Lo ideal sería que destituyeran a alguno de los responsables", acusó ayer Briceño a Chávez y su equipo.
En uno de sus últimos tweets desde La Habana, Chávez sentenció al gobernador: "Apoyo plenamente la decisión de nuestro PSUV. Creo que el gobernador Briceño llegó donde tenía que llegar. Pueblo heroico de Monagas, ¡conmigo!"..

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