Los casi dos mil productores que tiene Entre Ríos –dentro de la controversia nacional que se ha abierto por el precio del litro de leche cruda– decidieron no volcar leche como represalia ya que la medida causa rechazo en la población. En Córdoba y Santa Fe ya se habrán desperdiciado más de 10 millones de litros porque no es aconsejable entregarla sin el proceso de pasteurización. No se avizoran señales de acuerdo.
Especialmente en Santa Fe y Córdoba –las dos principales cuencas del país– algunas semanas atrás, la industria, segundo eslabón de la cadena, arguyendo serios problemas de rentabilidad, no sólo que no fue en este sentido sino que reclamó disminuir 10 centavos el litro de leche para lograr algo de rentabilidad.
Esto desató las fuerzas ocultas del malestar de los tamberos que comenzaron una escalada de medidas que implicó una marcha hacia el microcentro de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el corte de rutas, el bloqueo de industrias y, la más polémica, el derramamiento de leche como forma de protestar y ante la negativa de entregar el fluido diario a las usinas lácteas.
Sin embargo, nada de esto está ocurriendo en la provincia de Entre Ríos, donde se producen 1,5 millones de litros de leche por día –aunque no todo está destinado a la industria– y donde los tambos tienen menor nivel de tecnificación que las otras cuencas con mayor uso de mano de obra de carácter familiar. Este volumen representa el 3,1% de la producción nacional en unos dos mil tambos.
Más aún, en algunos casos el precio todavía es menor que en el promedio de los otros territorios.
Vínculos. Pero sin embargo, existe una relación de mayor proximidad con los industriales, y los vínculos están fundados de otra manera ya que también las usinas son de naturaleza Pyme. De allí que los productores entrerrianos hayan acordado no derramar más litros de leche pese al conflicto que mantienen en la disputa por el precio del producto. De esta manera se diferencian de sus pares de Santa Fe y Córdoba, que ya descartaron varios miles de litros. De hecho en Córdoba, aseguraron que ayer jueves se desperdiciaron entre 5 y 7 millones.
Esto lo informó Víctor Beltramino, miembro de la Mesa Nacional de Lechería de la Federación Agraria Argentina, quien reseñó que a ese acuerdo se llegó en la reunión mantenida en Nogoyá. “El acuerdo que tenemos entre los tamberos en Entre Ríos es no tirar un litro de leche –confirmó–. En Santa Fe está pasando porque las empresas lácteas sostienen que si los tamberos sostienen los cortes, por cinco días no van a retirar la leche de los tambos. Hasta este momento en Entre Ríos eso no ha ocurrido, nos estamos manejando con precaución”, explicó el dirigente.
En este sentido, en la noche de hoy, la Asamblea de Productores Lecheros se reunirá en el Club Cultural de Puiggari, departamento de Diamante, bajo una consigna clara: “¡Por un precio más justo para los productores!”. Es probable que allí surjan nuevas definiciones, aunque de todos modos se espera con ansiedad una definición del ministro de Agricultura de la Nación, Norberto Yauhar.
Problemas. La industria no pasa por un momento más auspicioso. Lo poco que se está exportando, especialmente las empresas del Consorcio Lácteo, lo hace con un precio muy deprimido; cerca de 2.700 pesos la tonelada.
El sobrestock de leche que existe en el mercado ha hecho que las grandes industrias con logística nacional se involucren con más fuerza en el mercado del queso, hasta ahora una alternativa interesante para las Pymes industriales, y también los precios caen en una estructura de costos fijos creciente.
Aseguran algunos industriales en Santa Fe que ni el tambo ni la industria están alcanzando hoy el mínimo de 3% de rentabilidad que se proponen para sobrevivir.
En góndola el precio es más alto, pero en el último encuentro a nivel nacional, como suele suceder, la pata comercial del trípode no se hizo presente.
En Entre Ríos todo aparece, por ahora, más tranquilo. Un industrial Pyme consultado aseguró que “en nuestra provincia siempre hubo un mayor diálogo que en el resto del país. Siempre buscamos trabajar en conjunto tanto en el programa Cartier, luego hicimos un trabajo en conjunto con Caproler para el precio de referencia como el Conseleite y esto se trasunta en una relación más directa con el productor y nos vamos ayudando mutuamente, por eso es que quizá aquí no se plantea bloquear las industrias, ya que además nosotros no somos formadores de precios como las grandes”, expresó.
De un lado y del otro de la vaca se quejan por las condiciones actuales, y por ahora no se esperan medidas drásticas, pero tampoco se avizoran soluciones.
Córdoba con malhumor
El vicepresidente de la Cámara de Productores Lecheros de Córdoba, Diego Manavella, acusó a los industriales lecheros de actuar como una mafia: no aceptan sentarse a discutir un aumento en el precio del litro de leche, “aprietan a los productores y juegan al desgaste y a la pelea entre ellos”. Manavella admitió que como a las vacas hay que seguirlas ordeñando todos los días, “ayer (por el miércoles) se han tirado entre 5 y 7 millones de litros de leche y hoy (por ayer) va a ocurrir lo mismo”, según declaraciones a Radio Provincia de Córdoba.

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