Haciendo una analogía entre la extinción de los dinosaurios y la actual situación local del Duclosismo (FAP, GEN, CC o como se vayan a llamar dentro de unos meses), observamos la similitud en nuestro partido y queremos compartir nuestra visión.
Nosotros quienes no sufrimos amnesia política, a modo de colaboración y para no poner en riesgo “el clima de dialogo y respeto político que debe haber”, ofrecemos a los Duclosistas sobrevivientes al impacto “K” un ayuda memoria que detallamos a continuación: el poder adquisitivo de los empleados municipales sepultado en doce años, teniendo hoy en Azul, el peor salario de las administraciones municipales de la zona. Desde el año 1999 a octubre de 2011 duplicaron la planta municipal llevándola a más de 1400 empleados. El parque automotor también sobredimensionado, obsoleto y con algunos vehículos sin verificar durante 10 años. No se realizaron trabajos de repavimentación de calles en una década. Dejaron oculto tras el maquillaje de la fachada del Palacio Municipal un edificio ruinoso en estado de total abandono, prometieron en todas las campañas electorales solucionar el problema habitacional del barrio San Martin de Porres. Mantuvieron como delegado en 16 de Julio una persona que casi no visitaba la localidad. Entregaron subsidios innecesarios a empresas afines y como frutilla del postre endeudaron deliberadamente y exponencialmente al municipio luego de haber perdido la elección de octubre, todo esto con total imprudencia con único fin de condicionar al gobierno entrante y dejar al “jefe” Duclós con la imagen mas alta posible.
La sociedad entendió y votó en consecuencia, dicen que las mentiras caen por su propio peso. Nos gustaría dejar en claro que endeudar al municipio no es ilegal, por lo cual no es judicializable, lamentablemente, aclaración valida para quienes piden una denuncia en la justicia como contraprueba; esto no quita que los manejos que realizaron Duclós y sus dependientes hayan sido realizados inmoralmente, de manera egoísta e imprudente. Estamos convencidos que el reconocer los errores propios conlleva crecimiento y madurez, por lo cual los invitamos a reconocer la “fiesta Duclosista de 2011” que termino por dejar casi quebrada la economía del municipio, tal vez un acto de madurez y trasparencia los lleve quizás a salvarse de la extinción definitiva.

Comentá la nota