Un régimen especial permite a los industriales importar materia prima de Chile para su elaboración en el departamento y posterior exportación. Ya ingresaron varios equipos de 25 toneladas cada uno, y un sólo industrial introdujo un millón de kilos.
En las dos últimas semanas ingresaron al departamento varios equipos transportando ciruelas importadas del vecino país para atender las operaciones celebradas con importadores de distintos países. Esto sucede a contramano de las pretensiones de los productores primarios, que aspiraban a colocar los remanentes de stock del año pasado antes de que abriera la importación.
En este marco, trascendió que un importante importador del medio adquirió en el vecino país un millón de kilos de ciruelas secas las que una vez elaboradas en cajas de 10 kilos se despacharán al mercado internacional.
Esta situación se da dentro de la puja desatada entre industriales y productores que están reclamando un precio que oscila en la banda de un peso veinte y un peso cincuenta el kilo fresco en función de que esta temporada habrá una mínima cosecha. Esa disminución obedece al comportamiento natural de la planta tras un año de excelente rendimiento, a lo que se agregaron las condiciones climáticas que impidieron un buen cuaje de los frutos y, como si eso fuera poco, a raíz de las elevadas temperaturas y la baja humedad ambiente se afectó la fruta con la “mancha roja” que precipita la caída de la ciruela antes de madurar.
Frente a estas condiciones se espera una pobre cosecha de ciruelas y se estima que la cantidad no alcanzará para cubrir la cantidad que los exportadores necesitan para atender los pedidos comprometidos con el riesgo de perder los mercados conquistados, según señalan. Hasta ahora, las estimaciones de pérdida oscilan ente el 50 y el 70%.
Lo concreto es que en las últimas semanas ingresaron al departamento varios equipos con un cargamento de 25 toneladas cada uno con destino a distintos exportadores, y una fuente oficial dijo a nuestro diario que el más fuerte exportador cerró contrato en Chile para adquirir 1 millón de kilos.
También se nos informó que San Rafael comienza a exportar ciruelas en cajas de 10 kilos a partir de marzo en una banda de precios que va entre los 20 y 22 dólares. Este comercio permitió que ingresaran al departamento 47.675.622,87 de dólares el año pasado.
Actualmente se está exportando fruta fresca como por ejemplo peras, ciruelas y duraznos, pero esa actividad se centra en General Alvear.
Por otra parte, se nos hizo notar que la ciruela que ingresa de Chile en forma temporal no paga arancel por una cuenta especial, y en la medida que se exporta ese producto se va cancelando el saldo hasta su extinción. Distinto es para las importaciones permanentes.
La escasa producción de ciruela fue afectada por “mancha roja”
En el marco de un convenio entre el INTA Rama Caída y la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Rosario, se realizaron distintas tareas de investigación a campo y una de ellas fue el relevamiento de perdida de ciruela causada por “mancha roja”.
Los encargados de llevar a cabo el trabajo fueron Eliana García del INTA Rama Caída y los investigadores Walter Friedli y Nazareno Sello de la facultad rosarina.
Una de las conclusiones a que arribaron fue que la caída de frutos por “mancha roja” este año no mostró diferencias significativas entre los porcentajes respecto del año pasado. Lo que si marcó una gran diferencia fue el problema de cuaje y de carga frutal entre los dos años, determinando que éste fuera un año con poca fruta.
Análisis comparativos
La comparación se realizó además entre niveles de nitrógeno (150 kg/ha N liberación lenta, 150 kg/ha de nitrato de amonio, 50 kg/ha N de liberación lenta, y nitrógeno aplicado como guano). En la incidencia de nitrógeno sobre “mancha roja”, es de resaltar que los tratamientos, en los cuales se aplicó N químico, se cuantifico 11,6% (+/- 1,7%), mientras que en el tratamiento con guano (menor disponibilidad real de N), el porcentaje fue ligeramente mayor, de 25,1% de frutos caídos.
También se observó que en plantas donde se anilló el tronco (remoción de un cilindro completo de corteza) para incrementar la disponibilidad de materiales elaborados por la planta hacia frutos y detener el movimiento de los fotosintatos hacia las raíces, la incidencia de mancha roja aumentó considerablemente hasta perder el 67 % de la fruta, en contraposición de 10,5% de caída en plantas sin anillar. Esta operación debilita la raíz, consecuentemente disminuye la absorción de agua y nutrientes. Entonces, en coincidencia con altas temperaturas de pleno verano y alta demanda de transpiración, aparecen problemas de retención de frutos en plantas fisiológicamente debilitadas, tanto con alto o bajo nitrógeno, pero mucho menos en plantas sanas.
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