“Yo no entendía nada de política”

Como Madre de Plaza de Mayo, la invitada disertó en la Casa de la Juventud en el ciclo “Café Cultura”. Reivindicó a Néstor Kirchner, y brindó un emotivo relató sobre la desaparición de su hijo.
Anoche, en el marco del ciclo “Café Cultura”, la Madre de Plaza de Mayo “Taty” Almeida estuvo en Luján para brindar una disertación en la Casa de la Juventud. Ante un auditorio repleto, y con la compañía de la intendenta Graciela Rosso, la visitante habló sobre diferentes aspectos que forman parte del reclamo histórico por los derechos humanos de la década del 70: memoria, verdad, y justicia.

Con sus 80 años, “Taty” sorprende por la fortaleza de su espíritu y la claridad de sus palabras: “Es importante recordar y poner en práctica que tenemos que juntarnos. Eso es importante siempre, en solitario no se logra nada. Hay que juntarse, tenemos que juntarnos”.

A modo de inicio, la invitada pidió un aplauso por Néstor Kirchner, a quien recordó como “un muchachón que no le vamos a perdonar que nos haya dejado”. Sobre la muerte del ex presidente, dijo que las Madres “hemos perdido a un hijo”. “Sabemos las Madres lo que son las pérdidas. Nos hemos repuesto, no al dolor, pero hay que convertir todo ese dolor en lucha pacífica”, expresó.

“Taty” realizó un recontó sobre el surgimiento y la posterior historia de las Madres, a donde llegó en 1980, cinco años después de la desaparición de su hijo Alejandro. También resaltó el papel que desempeñaron los padres de muchos detenidos-desaparecidos: “Fíjense que la mayoría de las Madres somos viudas. El hombre no aguantó el dolor, no aguantó la injusticia, y fueron muriendo de cáncer, del corazón o por decisión propia. Pero unos padres, entre ellos nuestro querido Fermín Mignone, fundaron el Centro de Estudios Legales y Sociales. Los padres han tenido una importancia muy grande”.

Como parte de su propia historia, “Taty” relató que muchos de sus familiares fueron militares, y que se crió “en un ambiente de gorilas tremendo”.

“Yo era una gorila. Los pelos me salían por todos lados. Las veces que Alejandro me abrazaba me decía ‘esta gorilita de mierda, pero sin embargo la quiero’. Yo no entendía nada de política, lo único que sabía de política es que era antiperonista”, relató la disertante.

Alejandro desapareció en 1975, cuando tenía 20, y el país se encontraba bajo el mando de Isabel Perón. “Con lo antiperonista que era, para mí los únicos culpables eran los peronistas. Cuando vino el golpe pensé que al fin se iban esos negros de mierda y venían mis conocidos, y pensaba que iba a recuperar a Alejandro. El aterrizaje fue muy fuerte. Me empecé a dar cuenta que los militares no eran los buenos. También entendía que esos peronistas de Isabel eran los fachos del peronismo, que todavía los hay”, dijo “Taty” Almeida.

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