Son familias de la urbanización de Puente 83. Vialidad Nacional los intimó pero no tienen adónde ir.
La municipalidad, que está al tanto del problema, busca una solución para el traslado y gestiona la obtención de los planos de la obra a los que todavía no tuvo acceso.
La ampliación del tramo de 10 kilómetros implica la construcción de una doble vía de siete metros de ancho, una banquina de 2,50 metros y calles colectoras paralelas.
Las intimaciones, según informó una de las afectadas, llegaron en abril y el plazo para el inicio de acciones legales si no desocupaban era de 48 horas. Sin embargo hasta el momento no obtuvieron más novedades.
En la nota de Vialidad Nacional figura una foto aérea donde se puede ver que una de las trochas pasará por el medio de la propiedad que debería estar retirada 26 metros desde el centro de la ruta.
Valeria vive en una vivienda ubicada sobre la margen sur, a la altura de Puente 83. Su esposo tiene una pequeña gomería que es el sustento económico de la familia. Ninguno de los dos cuestionó la intimación de Vialidad. Sólo reconocieron las dificultades que les trae aparejada la medida y sobre todo la incertidumbre de no saber qué pasará con su vivienda.
El jueves se reunieron con el intendente Abel Baratti para plantearle el problema. Además le pidieron tener acceso a los planos para saber exactamente por dónde pasará la ampliación.
Aunque los mayores problemas los viven quienes deben desalojar sus casas, mucha gente de Puente 83 está preocupada por el impacto que tendrá el ensanche, sobre todo para cruzar de un lado a otro de la ruta.
Actualmente el paso ya es peligroso, por lo que presumen que lo será aún más cuando en vez de dos haya cuatro carriles.
En algunos casos la única posibilidad de acceder al centro de Cipolletti es a través de la Ruta 22.

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