Por aclamación el Frente Amplio Progresista de Nodeste rechazó la construcción de megarepresas el pasado viernes en Posadas en el Club Sarmiento. El plenario oresido por Hermes Binner, del socialismo; Jaime Linares del GEN; Humberto Tumino, de Libres del Sur y Víctor De Gennaro de la Corriente de Unidad Popular
El Documento:
Cuando pensamos en un modelo de desarrollo sustentable que garantice el cuidado de nuestros bienes naturales para generaciones venideras, debemos pensar también en el desarrollo de una matriz energética que se adecue a dicho modelo; que contemple todas las fuentes de generación energéticas no contaminantes y que preserven nuestro suelo y nuestros ríos,
procurando el aprovechamiento tecnológico existente en la actualidad y no recurriendo a proyectos ya obsoletos que datan de la década de los 70, tal el caso de las mega represas , que por otro lado son descartadas en los países
más desarrollados del mundo, como consecuencia de los efectos negativos que las mismas generan en el medio ambiente y fundamentalmente, los graves conflictos sociales, consecuencia del desplazamiento de miles de familias.
La OMS recomienda no construir mega represas en regiones tropicales y sub tropicales como la nuestra, ante la imposibilidad de impedir la proliferación de vectores transmisores de enfermedades tales como dengue, fiebre amarilla, esquistosomiasis, entre otras. En Misiones ya tenemos la experiencia de Yacyretá que desde su inicio los misioneros hemos vivido
sus graves consecuencias tanto en los cambios climáticos de la región, la pérdida de miles de hectáreas de tierras productivas y sumiendo a miles de familias relocalizadas, a la pérdida de sus fuentes laborales, redes sociales, sometiéndolas al desarraigo, pobreza y marginación.
Pese a esto, hoy insisten con la construcción de dos nuevas mega represas, Garabí y Panambí que inundarían sólo en Misiones más de 30.000 hectáreas de tierras productivas, bosques nativos, selva; se perderían monumentos arqueológicos, se produciría el desplazamiento de comunidades aborígenes y de más de 20.000 familias, en su mayoría productores
agropecuarios que deberían ser relocalizados en pueblos ó ciudades; hecho este que sin duda va en contra de un modelo de desarrollo sustentable.
Hace 16 años 9 misioneros de cada 10 dijimos que no a Corpus en un plebiscito vinculante que reflejaba el pensamiento del pueblo, hoy nada ha cambiado, por el contrario en tantos años se han desarrollado tecnologías que permiten pensar en nuevas fuentes de generación, menos contaminantes y que son la base de producción de otros países, y que sin duda alguna,
nosotros estamos capacitados para desarrollarlas en el nuestro.
Por esto hoy más que nunca pensando en un país verdaderamente federal y un modelo de desarrollo sustentable como el que
propone el FAP, debemos decir Si a la vida, Si a las energías limpias, No a las mega represas en nuestra región.



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