Los “K” y su enorme margen de maniobra

Por Guido Braslavsky corresponsal del Multimedio en la Casa Rosada.
Estar al frente del gobierno, en un país que crece al 9 por ciento, con la experiencia de más de siete años de gestión, y el conocimiento que tienen los Kirchner sobre el manejo y la administración de poder, otorga un enorme margen de maniobra. Es lo que demostró el viernes la presidenta Cristina Fernández, que con un gesto oportuno logró descomprimir algunas tensiones que se generaron el último tiempo entre el Gobierno y los empresarios.

De visita en la localidad Las Heras, en el norte petrolero de su provincia, Santa Cruz, la Presidenta hizo saber que aceptaba (cómo no iba a hacerlo, dijo) la invitación de la Unión Industrial Argentina (UIA) para hablar en la clausura, en noviembre, de la Conferencia Anual de la entidad.

“Este es el Gobierno que más ha hecho por la actividad industrial”, pasó el aviso Cristina, sin ingenuidad. La que tampoco tuvo hace un par de semanas, cuando le habló “a los bolsillos” de los empresarios y no a su corazón, invirtiendo el sentido moral de aquella célebre y triste frase del ex ministro de Economía de Raúl Alfonsín, Juan Carlos Pugliese, que en plena hiperinflación de 1989 se quejó de que les había hablado a los empresarios “con el corazón, pero me contestaron con el bolsillo”. La apelación presidencial al bolsillo empresarial está basada en la convicción -y con los números en mano- de que el modelo económico ha generado en el sector una bonanza económica sin precedentes en los últimos tiempos, y merece ser apoyado. En el terreno de la relación política con el empresariado, la señal presidencial, que volvió a tender puentes con la UIA, fue rápidamente interpretada y bien recibida por la entidad.

Mucho de lo que queda a la vista en esta capacidad de maniobra política se refleja también en las últimas encuestas que maneja la Casa Rosada.

Afirman que Néstor Kirchner es hoy el dirigente con mayor capacidad de garantizar la gobernabilidad en un próximo período presidencial.

En la oposición, son los radicales (Cobos o Alfonsín), Mauricio Macri y Eduardo Duhalde los que podrían disputarle esta condición. El ex presidente sigue siendo el candidato más votado, cerca de la posibilidad de ganar sin necesidad de segunda vuelta. Lograría hoy casi el 37% si el candidato radical fuera Cobos, quien obtendría el 20%. Y 38% si se lo mide con Alfonsín, quien cosecharía casi 21%. A Kirchner lo eligen los más jóvenes (18 a 34 años), los hombres y los de nivel socioeconómico bajo. Siempre según las encuestas encargadas por el Gobierno, Mauricio Macri registra alrededor de 18% de intención de voto; y Eduardo Duhalde aparece como el mejor candidato del Peronismo Federal, aunque lograría apenas el 9%. El cacique bonaerense es el único peronista disidente que está abiertamente lanzado a la carrera de 2011.

Con alrededor de 50%, Ricardo Alfonsín aparece como el dirigente opositor con mejor imagen positiva, aunque esos no se traducen automáticamente en intención de voto.

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