Enojo vecinal porque cortan una tradición de Reyes Magos

Se interrumpirá porque el cura de la parroquia San Benjamín “castiga a los que no van a misa”, aseguran los impulsores de la propuesta
Una tradición en Los Hornos de más de 50 años se rompe y el motivo sería la negativa de un sacerdote que, como represalia por la falta de concurrencia de los fieles a misa, no permitiría continuarla. Esta noche, los Reyes Magos no saldrán del colegio San Benjamín para repartir los regalos en los hogares del barrio de 57 y 140, como se ha cumplido de manera ininterrumpida desde 1959, y la comunidad educativa y parroquial, indignada por la suspensión de la antigua costumbre, se lamenta porque, además, "se juega con la ilusión de los chicos".

'Es una fiesta para el barrio y no queremos perderla', aseguran los vecinos

La parroquia San Benjamín, la más antigua de Los Hornos y fundacional de La Plata junto con la basílica San Ponciano, de fuerte arraigo por lo tanto entre los vecinos y feligreses de la localidad, y con una escuela también muy tradicional en la zona, está dirigida desde 2007 por el padre Carlos Trillo. Hasta el año pasado, todos los 5 de enero, los Reyes Magos salían del templo a las diez de la noche para distribuir, casa por casa, los regalos que habían entregado en la iglesia los padres de los nenes. Esta vez no visitarán a las familias ni se sacarán fotos con los chicos, porque según denunciaron integrantes de la comunidad, el cura párroco "no lo permitió".

Generación tras generación, a lo largo de 53 años, y a instancias de un párroco muy presente en la memoria colectiva de la zona, el fallecido padre Luis Stolfi, los niños que han integrado la comunidad de San Benjamín viven la noche de Reyes de una manera muy particular. Como en todos los hogares, dejan el pasto y el agua para los camellos. Pero en lugar de dormirse para amanecer al día siguiente con los regalos cerca de los zapatos, reciben ellos, en persona, a los míticos personajes del Medio Oriente, que llegan con bolsas cargadas de obsequios y posan junto a los nenes para la foto que luego guarda el álbum familiar.

UN CLASICO

"El padre Trillo nos obliga a quebrar una tradición que une a todos los vecinos y además les quita la ilusión a los nenes. Tengo 32 años y esa visita en mi casa ya era un clásico cuando yo era chica", recordó Sabrina Gómez, quien explicó en detalle cómo se lleva adelante la iniciativa: "los padres vamos el 5 de enero a la tarde al colegio a entregar los regalos para nuestros hijos, ahí se ordenan y después, a la noche, los Reyes los reparten por las casas. Además, cada familia entrega una bolsa de caramelos que los Reyes tiran desde el campanario de la iglesia. Es una fiesta para el barrio y no queremos perderla".

De acuerdo al ritual hornense, los Reyes Magos recorren las calles de la localidad hasta la madrugada del 6 de enero repartiendo los juguetes en las 50 viviendas más cercanas a la parroquia. Los obsequios de los destinatarios que viven alejados de 57 y 140 se distribuyen a última hora de la tarde del 5 de enero en el patio del colegio. La ceremonia requiere de una organización vecinal importante, pues en la víspera al tan esperado día se forman largas colas de padres, abuelos y tíos en el portal de la parroquia, donde se entregan los paquetes que luego ofrecerán Melchor, Gaspar y Baltasar.

Según denunciaron los vecinos de Los Hornos, el padre Trillo habría tomado la determinación de no abrir el colegio ni la iglesia este 5 de enero ni facilitar los trajes de los Reyes que se encuentran guardados en instalaciones de la escuela como una manera de "castigar" a la comunidad que, según sus propios integrantes admiten, ha abandonado la liturgia de la misa y participa poco en la vida parroquial de San Benjamín. "¿Cómo no va a ser así, si este cura en lugar de atraernos al templo nos espanta con estas actitudes? Esto es un atropello a nuestras tradiciones y una desilusión muy grande para los niños, que todos los años esperan a los Reyes", planteó María Elena Rodríguez, vecina de 47 entre 142 y 143. Ayer resultó imposible ubicar al padre Trillo.

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