El Gobernador pidió explicaciones por los problemas en una de sus obras más emblemáticas.
Es que la situación dejó un inmejorable flanco para las críticas opositoras, y de hecho una legisladora peronista presentó un pedido de informes que seguramente tendrá su rebote hoy en la sesión ordinaria de la Cámara baja.
Por la mañana, el ministro de Obras y Servicios Públicos, Juan Acuña, recibió en su despacho del ex Regimiento al subsecretario de Infraestructura Pública, Marcelo Zanotti, y a Benjamín Capdevila, propietario de la empresa que construyó el coliseo a un costo superior a los 40 millones de pesos. El funcionario requirió datos sobre los daños que produjo la rotura de un caño de agua en la estructura destinada al bufet, que se asentó unos 30 cm y quedó peligrosamente inclinada. Tras las explicaciones de rigor que luego iban a ser transmitidas a Brizuela del Moral, Zanotti y Capdevila se subieron a una camioneta para ir hacia el Estadio, no sin antes tratar de esquivar al reportero gráfico de EL ANCASTI que hacía guardia afuera de las oficinas del ministro.
Ya en el coliseo, Zanotti observó los trabajos que se están haciendo para corregir el problema, los que, según explicaron desde Obras Públicas, correrán por cuenta de la empresa, al estar vigente el periodo de garantía.
El propio Zanotti reconocería, en diálogo con Radio Ancasti, que se detectaron varias fallas en la obra, de las cuales la que se produjo en el bufet es la mayor, pero que "ninguna compromete la funcionalidad y la habilitación" del Estadio.
"Hay detalles menores que van saliendo con el uso, pero la empresa los va a solucionar al estar vigente la garantía", señaló el funcionario.
Zanotti minimizó los inconvenientes que fueron surgiendo y los atribuyó a los "ajustes" que debe pasar una obra nueva y de la envergadura del Estadio.
Puso por ejemplo una falla en el desague que provocó goteras en la cabina de transmisión, y la pérdida de una grifería que no estaba correctamente instalada.
Con respecto al bufet, señaló que es una dependencia que es anexa a la estructura principal del Estadio, y que por eso los daños que sufrió no ponen en riesgo al resto.
Aseguró que la "funcionalidad está garantizada", y estimó que el tema sería solucionado en "pocos días", de manera que el Estadio pueda albergar los próximos eventos deportivos preparados por el Gobierno.
En este sentido, el coliseo debería estar ya operativo para fin de este mes, cuando se juegue el superclásico entre San Lorenzo de Alem-Villa Cubas y Obreros de San Isidro-San Martín del Bañado. En septiembre, en tanto, será el turno del Campeonato Argentino B.
Se espera que el tema genere un fuerte debate hoy en la sesión de la Cámara de Diputados.


Comentá la nota