Luego de los enfrentamientos entre la Bonaerense y La Cámpora, Daniel Scioli dispuso el pase a disponibilidad de 10 efectivos. Furiosos con la decisión, personal de infantería se acuarteló en el departamento central. El gobernador convocó de urgencia a una reunión de gabinete.
Luego de los enfrentamientos entre la Policía Bonaerense y militantes de La Cámpora en el edificio de la Legislatura, en medio de la reasunción de Daniel Scioli, las autoridades dispusieron el pase a disponibilidad de 10 efectivos. Pero el personal de infantería rechaza las sanciones y desde esta mañana se encuentra acuartelada en el departamento central de La Plata.
"Estabamos afuera, trabajando por la seguridad, resguardando al gobernador. La orden fue que no ingresaran militantes por temor a que se rompieran los palcos. De repente llegó La Cámpora cantando que eran la JP y que 'cueste lo que cueste' iban a entrar. Decían que a ellos no los para nadie. Llegaron a la escalinata y ahí se desató el incidente", relató el capitán Walter Revoredo, uno de los que fue separado de la fuerza.
Los otros cinco policías desafectados fueron los tenientes Leonardo Dos Santos y Raúl Molina, y los sargentos Roque Barrios, Fernando Louvell y Daniel Maidana. Pero habría más bajas en las próximas horas y llegarían a más de diez, según informaron funcionarios a este medio.
Los policías acuartelados dicen que es "injusto" que se los castigue. "Sólo cumplíamos una directiva", repiten. Mientras tanto, el jefe del cuerpo de Infantería intenta convencerlos de que uno de ellos vaya a dialogar con el subsecretario de Política Criminal e Investigaciones Judiciales, César Albarracín.
El propio jefe de la Policía Bonaerense, Hugo Matzkin, se habría acercado al Departamento Central para conversar con los acuartelados, pero no tuvo éxito. Los desafectados dicen que no enviarán a un representante para negociar con Albarracín -temen que sea presionado- y piden que sea el subsecretario el que se acerque.
Mientras tanto, crecen las versiones que indican que otros cuerpos de infantería -entre los que figuran los de Mar del Plata y La Matanza- se estarían plegando a la medida de fuerza.
Ayer, el ministro de Justicia y Seguridad bonaerense dijo en un acto realizado en el Instituto de Formación Policial de Berazategui -ante más de 1.300 policías- que "la militancia política fortalece la democracia". Y aseguró que "la fuerza pública está para prevenir y acorralar el delito y no para impedir la expresión política de la militancia".
Fuentes de la gobernación aseguraron a LPO que esos tramos del discurso de Casal fueron incluidos por el jefe de Gabinete Alberto Pérez, quien se hizo cargo de pilotear esta crisis.
Esta mañana, Pérez volvió a defender las sanciones aplicadas. "Nos tiene indignados lo que pasó. Nuestra reacción fue inmediata separando a quienes estaban al mando del operativo. Estamos investigando bien para ver cómo actuó la Policía. Pero eran militantes invitados que iban a alentar al Gobernador y al vicegobernador, y no iban con ninguna idea de hacer disturbios. Estamos investigando por qué había tanta fuerza policial", aseguró en una entrevista radial.
Scioli ya habría convocado de urgencia a todo su gabinete para definir cómo actuarán frente a este cortocircuito con la Policía Bonaerense. Desde la gobernación, sin embargo, aseguran que el encuentro de ministros ya estaba programado desde hace varios días y que no está vinculado a este conflicto.



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