El presidente boliviano denunció que hubo manipulación de votos y papeletas con complicidad de las cortes electorales en las elecciones regionales del domingo
La amenaza del mandatario se extiende a las regiones de Santa Cruz (este), Tarija (sur) y Beni (noreste), donde los candidatos que presentó el domingo pasado en las elecciones regionales el Movimiento Al Socialismo (MAS, izquierda) fueron derrotados por la derecha; y de Pando, donde hay una pelea voto a voto por el cargo.
Según dijo el mandatario hubo manipulación de votos y papeletas con complicidad de las cortes electorales de las cuatro regiones, que no tomaron previsiones para frenar un fraude, publica hoy el portal El Nuevo Herald.
Una fragmentada derecha, atrincherada en las regiones, ganó en Santa Cruz (51% de los votos), en Beni (42,8%) y en Tarija (49,4%), según conteos rápidos de canales privados locales, a falta de recuentos oficiales, mientras que en Pando hay un virtual empate técnico del 48% de los sufragios para cada bando.
Esos son los cuatro departamentos cuyos dirigentes se opusieron a la gestión estatista e indigenista del mandatario desde que éste asumió su primer período en enero de 2006.
El presidente aseguró que el fraude en Pando "está totalmente comprobado'', al igual que en Beni, donde la candidata del MAS, la exuberante reina de la belleza Jessica Jordan, denunció que incluso en la mesa donde ella votó no aparecía su papeleta de sufragio.
Morales realizó una fuerte campaña para lograr una masiva votación y el control regional en Bolivia apoyado en el 64% que obtuvo él mismo en la elección presidencial de diciembre.
Aunque alcanzó la victoria en cinco departamentos -La Paz, Oruro, Potosí, Cochabamba y Chuquisaca-, aspiraba a ganar al menos dos gobernaciones más. Además perdió la alcaldía en siete de las nueve capitales, incluyendo La Paz, que es su feudo.

Comentá la nota