A medida que pasan las horas se tornaba más misteriosa la desaparición del intendente de Catriel Carlos Johnston, quien fue visto por última vez a las 7 de la mañana del 1 de enero.
“Estoy” dice el escueto mensaje enviado desde el celular del funcionario, según confirmaron periodistas de FM Alas. Pero nada más que eso. No hay si quiera certezas de que lo haya escrito él.
Las autoridades policiales volvieron a tomarle declaración a la esposa de Johnston este martes. No quieren dejar ningún cabo suelto que pueda llegar a desviar la investigación. También intentan establecer si ella y su marido tuvieron alguna discusión fuerte que pudiera haber justificado la ausencia del hombre.
Las tres hipótesis probables que maneja la Policía son: 1) Se fue por su propia voluntad, 2) Tuvo un accidente y no pudo comunicarse más que con ese mensaje de texto, 3) Fue víctima de un delito.
En forma paralela, con las primeras horas de la mañana se reanudó un rastrillaje por toda la región para dar con el hombre o su automóvil, el Volkswagen Vento en el que se movilizaba.
El funcionario tenía pensado salir a caminar temprano y por eso partió en su automóvil para dirigirse a una zona donde suele realizar ejercicios físicos. Llevaba ropa deportiva muy liviana.
Pero con el correr de las horas su familia comenzó a preocuparse porque no llegaba ni se comunicaba para justificar la tardanza. Además lo esperaban para festejar el cumpleaños de uno de sus hijos.
Johnston, de 51 años y médico veterinario de profesión, asumió como intendente de Catriel el 12 de diciembre luego de la administración de María Rosa Iémolo.

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