Engañosa "apertura" del aeropuerto de Bariloche

El recordatorio más patente de que las consecuencias de la erupción en Chile son una amenaza constante es el impredecible panorama que día a día plantea la nube de cenizas para la aeronavegación. Los aeropuertos de Bariloche y Neuquén –los más importantes del norte patagónico– permanecen inoperables para vuelos de aviones de pasajeros pese a que una medida –más política que real– dispuso la "reapertura" en la estación aérea barilochense.
La administración Nacional de Aeronavegación Civil, ANAC, resolvió "abrir" el aeropuerto local en función de las tareas de limpieza realizadas y pese a la presencia de cenizas en la pista y el espacio aéreo, trasladando la responsabilidad de volar a no a esta ciudad a las aerolíneas usuarias. No obstante, la confitería y otros comercios continúan cerrados y tampoco hay personal de las empresas aéreas.

La novedad, comunicada el miércoles por la Junta Municipal de Defensa Civil, fue recibida con entusiasmo por algunos sectores empresariales y escepticismo por otros que preguntaron cuál era la operatividad real de la terminal aérea. Expertos consultados por este diario afirmaron que la apertura del aeropuerto es meramente política y que las condiciones para que se restablezcan los vuelos son mínimas.

No obstante, el jefe interino del Aeropuerto, Raúl Rodríguez Alves, explicó ayer a "Río Negro" que "no lo puedo mantener cerrado por el tipo de limpieza que se realizó, que superó la fase 3" pero aclaró que, a la par de la apertura, se debe informar la condición de operatividad para que los usuarios decidan si vuelan o no a esta ciudad.

Hasta ayer se indicaba la presencia de "cenizas en la pista, plataforma y calles de rodaje" aunque el mayor impedimento para la aviación comercial fue la suspensión de toda actividad en Aeroparque (Buenos Aires) y Ezeiza por el desplazamiento de la pluma del Cordón Caulle. "El problema es que no hay nada establecido para este tipo de emergencias" dijo Alves.

A la presencia de cenizas en la pista, que limita la llegada de aeronaves de gran porte con motores a reacción, se suma la falta del sistema ILS o de aterrizaje instrumental que tiene vencido su período de aptitud técnica y debe ser revalidado por un avión verificador. Este sistema es el conjunto de radioayudas electrónicas que permite guiar a los aviones con precisión durante la aproximación a la pista de aterrizaje y, en algunos casos, a lo largo de ésta. El jefe interino aseguró que "con las otras radioayudas (vigentes) tenemos cartas de aproximación" para el aterrizaje y despegue de las aeronaves.

El miércoles, tras la apertura, despegó un jet ejecutivo mediano, de cuatro turbinas y motor a combustión, que permanecía varado en la aeroestación desde el 4 de junio. Este tipo de aeronaves que utilizan filtros de aire son menos vulnerables a la presencia de cenizas.

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