Energía soberana II

Por Florencia Peña.

Casi todo el arco político dio su apoyo a la medida: la CGT, la CTA, la UIA, ¡hasta Biolcatti! manifestaron su respaldo. Prácticamente nueve de cada diez argentinos se mostraron de acuerdo, y adivinen quién es el que quedó solito. Sí, Macri. Que desvelado por los intereses de los capitales transnacionales se despertó (por primera vez) a las 5 de la mañana.

Casi todo el arco político dio su apoyo a la medida: la CGT, la CTA, la UIA, ¡hasta Biolcatti! manifestaron su respaldo. Prácticamente nueve de cada diez argentinos se mostraron de acuerdo, y adivinen quién es el que quedó solito. Sí, Macri. Que desvelado por los intereses de los capitales transnacionales se despertó (por primera vez) a las 5 de la mañana. ¿A trabajar? No, a molestar a su pobre beba, bueno, en realidad es millonaria, pero pobrecita con un papi así. Con más patetismo del que lo creíamos capaz, Mauricio salió a dar una conferencia para manifestar su preocupación porque esto “nos aleja del mundo”. Ja, ja, ja. Y después mechó con la inseguridad y se fue por las ramas. Estamos todos de acuerdo en que hay que combatir la desocupación, pero al guionista de Macri y a su coach hay que despedirlos. Ja, ja. Si lo llega a agarrar el jurado de un programa de talentos, lo destroza. Dos días después, con el encuestómetro en la mano, lo mandaron a decir que, bueno, ya que el mal está hecho, si en 2015 fuera presidente, mantendría YPF en la órbita del Estado. Todo bien, Mauri, no te preocupés que eso no es posible: hacete cargo del subte si querés hacer algo, o empezá a tramitar la ciudadanía que tal vez te podés postular para alcalde de Madrid.

Lo siguiente fue el debate en Senadores, donde el miércoles se tratará la ley, junto a la expropiación de YPF Gas. Esperemos que en invierno no falten garrafas ni salgan un ojo de la cara. Ya hay acuerdos con la francesa Total para duplicar la producción.

La mayoría de los partidos políticos, desde la UCR (que se mantuvo fiel a su historia yrigoyenista) al Frente Amplio, Pino Solanas, y hasta sectores del extinto peronismo federal, anticiparon su voto positivo. La presidenta agradeció, y es un gesto para reconocer. Es la oposición que necesitamos, una que piense a largo plazo en los intereses de los argentinos, y no que se encapriche con pantomimas mediáticas antigobierno. Por suerte, parece que en cuestiones de soberanía vamos superando diferencias, y empiezan a reconocerse causas que nos involucran a todos.

El discurso de Kicillof (más allá de los suspiros femeninos) merece un parrafito. Qué claridad, qué energía: implacable. Con números y argumentos sencillos, para entender sin ser experto. Cómo le saltan al cuello. Lo pintan como una especie de anticristo, que le dice al oído a Cristina lo que tiene que hacer. Encima es marxista, judío y, ya que está, ludópata, family-gay, opiómano, zoofílico y destripador de monjitas dormidas, ja. Cómo les molestan a los dinosaurios las nuevas energías, las nuevas formas. Cómo les cuesta aceptar que los jóvenes demuestren inteligencia, talento, aptitud. Van camino a desaparecer, y la juventud, mal que les pese, gana protagonismo por mérito propio.

Junto con De Vido, interventores de YPF, prometieron investigar la información secreta de la compañía (se supo que la querían vender a una empresa china) y revisar las deudas. El precio de las acciones seguramente será fuente de polémicas. Pero otro concepto clave que surgió para valuar la empresa, fue el de costo ambiental: la compañía deberá compensar a las provincias que la vienen denunciando por dañar el medioambiente.

Creo que la recuperación de YPF es también un llamado de atención para que otras privatizadas hagan lo que corresponde. Cuando se habla de inversores, no todo da igual: hacen falta socios no buitres. Por eso, recuperar la empresa de bandera es fortalecer nuestra soberanía como país. Y también como región: a través del Mercosur, con Brasil y Venezuela se puede garantizar el autoabastecimiento de toda América del Sur. El futuro está acá.

Habrá que estar atentos, y a la vista de las reacciones cipayas, seguir profundizando la soberanía cultural, la emancipación intelectual, la descolonización de nuestras ideas. Tenemos patria. Y podemos soñar con un futuro de grandeza, con una Patria Grande. Nunca menos. Vamos por más.

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