Energía para impulsar el desarrollo social y productivo

Por el cambio de matriz, en las zonas productivas se demanda que la electrificación rural pase de ser monofásica a trifásica.
Raúl Arroyo, secretario de Energía, se entusiasma con los proyectos de energías alternativas.

“Estamos embarcados en algo muy importante que son las energías alternativas”, anticipó el secretario de Energía de Entre Ríos, Raúl Arroyo, apenas se inició el diálogo con EL DIARIO, a sabiendas de que la entrevista se había solicitado fundamentalmente para conocer los planes en materia de infraestructura eléctrica y de gas natural. “Estamos terminando de instalar 850 paneles solares en otras tantas viviendas en los departamentos Victoria, Gualeguay, Federal, Feliciano e Islas”, continuó, dando por iniciado el intercambio, sin que fuera menester la irrupción de una pregunta. “Deben estar faltando 40 o 50, fundamentalmente en el departamento Islas que es la zona más complicada”, agregó, al comentar que “llegamos con el panel, le dejamos cinco lámparas listas para ser usadas y le damos luz”. El funcionario no oculta que “para muchos será poca cosa, pero estos ciudadanos entrerrianos quedan chochos porque con este recurso modesto eliminan el farol a kerosene o la vela, mire de qué estamos hablando”.

Según la página oficial del Proyecto de Energías Renovables en Mercados Rurales, la Argentina posee un elevado porcentaje de electrificación (95%), pero una proporción importante de su población rural (30%) carece de servicio eléctrico. Así, financiado por el Gobierno Nacional y ejecutado a través de la Secretaría de Energía de la Nación, el objetivo principal del Premer es el abastecimiento de electricidad a un significativo número de personas que viven en hogares rurales, y a aproximadamente 6.000 servicios públicos de todo tipo (escuelas, salas de emergencia médica, destacamentos policiales, etc.) que se encuentran fuera del alcance de los centros de distribución de energía. En Entre Ríos, inicialmente, son 850 los hogares alcanzados.

Desde el programa se insiste en que “es un proyecto de alto contenido social, cuyos objetivos son atender al mejoramiento de la calidad de vida de las comunidades rurales dispersas, contribuyendo al alivio a la pobreza en las mismas”.

Acotó Arroyo que “en general, son casas cuyos moradores ni siquiera piden la luz, de tan alejados que están del servicio convencional, sea en islas o en zonas rurales.

En ese sentido comentó que en la futura Colonia Productiva que se conformará en las 2.164 hectáreas del campo que fuera del ex senador provincial Mario Yedro, podría generarse hasta un megawatts. Los paneles necesarios ocuparían una hectárea y media de la superficie total. “Así lograríamos sustentabilidad energéticas para las distintas granjas que allí se instalen”, cerró.

“¿Hay planes para desarrollar otras fuentes de energía alternativa”?, se planteó. “Nos interesa potenciar el desarrollo de biodigestores”, respondió, al indicar que hay “experiencias en Cerrito y Oro Verde” que “no son importantes sólo por la energía que se genera y por lo tanto se deja de demandar al sistema tradicional, sino porque nos incorpora a una lógica más reflexiva sobre lo que cuesta producir energía”. “¿Hay financiamiento oficial para multiplicar biodigestores?”, se transmitió. “No, pero estamos buscando porque es fundamental”, aportó.

Fue entonces cuando precisó que “estamos pensando en estudiar la chance de instalar pequeñas turbinas para cursos de agua de bajo caudal, como es el caso del arroyo Feliciano, financiado con fondos nacionales”. Pero las acciones en este terreno son más lentas que en materia de energía solar, más allá de que se acaba de acordar con la provincia de Santa Fe que en el futuro puente entre Paraná y la vecina capital se instalarán turbinas también.

CONVENCIONAL. -¿Qué inversiones hay previstas para el 2012 en materia eléctrica?

-Acabamos de firmar el contrato para construir en los próximos 18 meses la nueva estación transformadora 132 de Villaguay, por un total de 46,4 millones de pesos. La inversión, apenas se ejecute, permitirá dar respuesta a la mayor demanda generada por el desarrollo industrial y productivo de la zona central, además de dotar de mayor confiabilidad y seguridad a todo sistema eléctrico regional. El proyecto fue de Enersa y es la primera obra del Plan Federal II.

-¿Qué es Plan Federal?

-El Plan Federal I incluyó obras de alta tensión, de transporte en 500 kV. El Plan Federal II es para subtransmisión, es decir, en 132 kV, de aproximación a los centros de consumo. Y arranca con la estación para Villaguay, que alimentará a industrias y al sector arrocero del centro provincial. La financiación de la Corporación Andina de Fomento es en muy atractivos términos.

-¿Esta es la obra más importante en el horizonte?

-Luego de la de 500 kV, sí.

-¿En qué trámite está?

-Se elevó para la no objeción el proyecto. Apenas se supere esa instancia se llamará a licitación. Atenderá y dará sustentabilidad al consumo creciente del centro oeste de la provincia.

Tenemos varias iniciativas vinculadas a la electrificación rural que están para ser inauguradas y la idea es continuar con otras, sobre todo para explotaciones arroceras.

-¿En materia de gas?

-Estamos para firmar el contrato con la adjudicataria de la obra de construcción del gasoducto productivo, en el departamento Paraná: son 33 kilómetros que arrancarán en Sauce Pinto y terminará en Puiggari. Es un emprendimiento financiado por el Prosap, que abastecerá a 11 industrias que agregarán valor a materias primas para alimento, que es el perfil que al Gobernador le interesa incentivar. Complementariamente, podrán vincularse al gasoducto los vecinos de localidades como María Luisa, Sauce Pinto, Villa Fontana y General Racedo.

En el Parque Industrial de Gualeguaychú inauguramos la planta reductora de presión que mejorará la prestación, sobre la base de un convenio según el cual el 50% es aportado por las industrias y el resto por la Provincia.

Después, estamos extendiendo redes domiciliarias en comunidades como San Jaime de la Frontera, Alcaraz, Sauce de Luna, Aldea Brasilera, San Benito; queremos terminar antes de junio en Mansilla; estamos ampliando en Seguí, Viale, Nogoyá, Gualeguay y Gualeguaychú; acaban de inaugurarse dos barrios de Concordia y otro en Villaguay, mientras en Paraná terminaremos colocando 140.000 metros de cañería en el sur de la ciudad. Hay planes para construir o ampliar nuevas redes en Caseros, Gilbert, Tabossi, General Belgrano y la segunda etapa de la obra de Paraná.

-¿Qué le piden los empresarios en las reuniones?

-Abastecimiento confiable. Ya se había repotenciado la planta transformadora de Colonia Elía y la santafesina de Santo Tomé, de donde se alimenta el centro oeste de Entre Ríos.

En verdad, las importantes inversiones registradas fueron detrás de la demanda, pero con la planta de 500kV/132kV de Paraná y la de 132kV de Villaguay, tendremos sustentabilidad por algunos años al menos. Antes habían instalado una de 132kV en Colón. De todos modos, hay que señalar que el sistema eléctrico entrerriano no ha presentado problemas en el verano y en invierno hay inconvenientes con la provisión de gas en un corto lapso, que a las empresas de todos modos le permite planificar la política de personal y la carga de trabajo.

Las cooperativas

-¿Cuál es la realidad de las cooperativas eléctricas?

-Tenemos un área específica y periódicamente nos reunimos con ellas. La relación es respetuosa con todas, aunque con algunas es más dinámica y ha trasuntado en la elaboración de proyectos en común.

-¿Qué problemas exhiben, son del orden de la gestión comercial o de la inversión para infraestructura?

-Las cooperativas son todas distintas, cuyo perfil empresario en general mejora cuanto más grande es el mercado residencial que atiende y, al revés, el esfuerzo se hace más cuesta arriba cuando el área abastecida es fundamentalmente rural. Quiero destacar en este sentido que siga habiendo ciudadanos en distintos lugares de la provincia que le roban tiempo a sus ocupaciones para dedicárselo a la actividad cooperativa. Eso es loable.

En lo estrictamente vinculado al servicio, tampoco ellas han tenido situaciones complicadas en los meses de extrema exigencia. En ese sentido, estamos viendo cómo cubrir la sobredemanda que se genera en los meses de verano con el carnaval en Gualeguaychú.

Redondeo: estamos acompañando con obras concretas a las cooperativas para que tengan un crecimiento y consolidación como empresas prestatarias.

-¿Y cuál es el desafío, entonces?

-El más evidente está vinculado a la electrificación rural, que venía siendo monofásica porque la idea era abastecer un mínimo de instalaciones pero que está empezando a reconvertirse en trifásica por el impacto de los emprendimientos productivos.

-¿Qué estaba cubierto con monofásica?

-Le diría que entre un 90% y un 95% del área total. Ahora, además de algunas lámparas y una heladera, están pidiendo la trifásica para el galpón de pollos, para soldar, para enfriar la leche y para la cámara frigorífica.

-Un cambio de matriz productiva provoca una alteración en el tipo de demanda…

-No es representativa en función del total del mercado, pero se experimenta con toda claridad en las zonas rurales ya electrificadas.

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