Según el presidente del Ente Provincial Regulador de la Electricidad (EPRE), Jorge Rivera Prudencio, el apagón ocurrió por una causa ajena a la responsabilidad de la empresa distribuidora de energía de la provincia.
Igualmente el sistema de controles tiene un mecanismo que dispara la sanción sobre el operador que está más cerca del problema, “pero es una sanción que va para arriba en la cadena de transporte y generación”.
Por el corte que se produjo en la línea entre Ezeiza y Rodríguez en la provincia de Buenos Aires y que causó un colapso en todo el sistema eléctrico nacional, no le corresponden directamente sanciones a Energía San Juan. “Pero seguramente las va a haber y deberán ser elevadas hacia arriba en la cadena de provisión de energía, hasta el lugar o el operador que le corresponde responder por este inconveniente”, dijo Rivera.
Sistema eficiente
Para el funcionario, que además es un reconocido técnico del sector eléctrico, la falla en la línea de 500 kilovolt que abastece a la región de Cuyo, “tuvo una buena respuesta”, porque al producirse el corte en Buenos Aires y una recarga del sistema cuyano, “inmediatamente funcionaron los sistemas de protección y llevaron a la región a operar en isla, es decir desvinculada de la red nacional”.
Rivera sostuvo que “gracias al sistema, se restableció el servicio arrancando centrales que existen en la región, lo cual, obviamente por ser un proceso relativamente complejo, demoró un tiempo importante en activarse”, pero aseguró que “el sistema tecnológico funcionó de acuerdo a lo que se esperaba que pasara, porque cuando hay una falla muy grande que pueda arrastrar a la falla a toda la Argentina, los sistemas de protección y los sistemas especiales que tiene la red, que tiene mucha tecnología, lo que hace es separar algunas zonas para que el sistema se pueda sostener y que algunas zonas puedan trabajar en isla”.
La considerada como “una falla técnica muy grande e importante”, podría haber tenido mayores consecuencias, pero los sistemas funcionaron bien y separaron a la región del resto del país y “permitieron que no hubiera una salida de sincronismo general de todo el país”.
Tras el corte, la luz volvió primero en la totalidad del servicio en San Juan y en Mendoza permaneció aún por más tiempo cortada, con casi la mitad de la población privada del servicio.
Ante una consulta, Rivera Prudencio dijo que en la Argentina no ha habido en el pasado una interrupción de toda la red nacional en ninguna ocasión. “Aunque sí es algo que ha pasado en el mundo con interrupciones tremendas -acotó-, como en una oportunidad en que toda la red completa de los Estados Unidos salió de servicio por varias horas y también ocurrió con casi toda la red europea que se apagó por una falla grande en la última década”.
De todos modos este corte de luz más allá de la falla nacional tiene que entenderse como una señal, pues la misma se dio en época donde no hay mayores consumos con lo que genera un llamado de atención importante.
Rivera habló de la seguridad de los sistemas energéticos del país, en los que no se produjo nunca una falla a nivel global, sin embargo, esto deja algunos puntos de análisis para el futuro.
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