Energía, un escenario en cambio permanente desde hace 20 años

Energía, un escenario en cambio permanente desde hace 20 años
Pasó del monopolio estatal a la prestación privada. En La Rioja se analiza cómo se continuará brindando el servicio.

En el inicio de la última década del siglo pasado, tras la crítica situación que se vivía en la prestación de los servicios públicos en todo el país, se produjo una importante transformación en el sector eléctrico que derivó en la privatización parcial del sistema.

La industria quedó separada en tres segmentos: generación, transporte y distribución, en algunos casos, bajo la operación de empresas privadas, en otros, de empresas públicas y, también, a través de cooperativas.

La Rioja no estuvo ajena a esta realidad en la que vio primero transformarse a su vieja empresa de Agua y Energía Eléctrica a EPELaR, que fue la antesala de la privatizada, debido a que fue originalmente gerenciada por el grupo que originalmente la compró y la convirtió en EDELaR.

Asimismo, la regulación del servicio quedó a cargo de los entes reguladores provinciales y del ENRE, de jurisdicción nacional.

El proceso tuvo su lado positivo, pero las evidencias hablan por si solas para justificar porque la inversión privada quedó muy lejos de cumplir con el plazo en el que se le concesionó el servicio en los años 90.

A veinte años de aquella transformación, la Fundación par a el Desarrollo Eléctrico (FUNDELEC) elaboró un informe con la evolución de la demanda, de la oferta, de la red de transporte y de los distintos factores involucrados en la prestación del servicio.

Análisis

El informe difundió por la Fundación indica que, puede verse que, en veinte años, la demanda de energía en todo el país subió en 18 oportunidades y bajó en dos: en 2002, tras el colapso económico local del 2001, y en 2009, después de la crisis financiera mundial.

Aun teniendo en cuenta cuando el PBI cayó en cinco años (1995, 1999, 2000, 2001 y 2002). Sin embargo, la demanda subió más en la segunda década (80 por ciento de 2002 al 2011) que en la primera (60 por ciento, entre 1992 y 2001).

FUNDELEC observa también que el aspecto climático influye en la demanda residencial, la única que varía a lo largo del año. Asimismo, se ve el incremento en la cantidad de usuarios residenciales y comerciales mientras que la cantidad de usuarios industriales descendió casi un 25 por ciento.

Por otra parte, la oferta se incrementó más en la primera década (75 por ciento) que en la segunda (27 por ciento) y la producción térmica es la que más se creció en los 20 años analizados.

En tanto, en el balance de los intercambios eléctricos regionales, Argentina acumula saldo negativo, ya que compró más de lo que vendió; aunque si se divide el período en dos, la primera década dio saldo positivo (con la crisis de abastecimiento eléctrico que vivió Brasil) mientras que la segunda década dio saldo negativo.

Por último, la red de transporte eléctrico de alta tensión tuvo un importante incremento en su extensión, fundamentalmente, verificado en la segunda década.

A partir de 2003, progresivamente, se incorporó a la red a todo el sistema patagónico, luego a las provincias del norte grande, a Catamarca, La Rioja y San Juan. En total, desde 1992, se incorporaron 14.196 km de líneas de AT; pero 9.000 km se agregaron en los últimos diez años, alcanzando la integración nacional que requiere un país Federal como Argentina y obteniendo la red, en 2010, una eficiencia tres veces mayor que en el 2000.

Desafíos

Sin embargo en los últimos años se hizo cada vez mas evidente el deterioro de las empresas privadas en las provincias del interior que el año pasado precipitó el contrato en Catamarca. Con la declaración de la emergencia, La Rioja inició este camino, pero aun quedan cosas por definir.

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