Una encuesta ratifica el leve desgaste de Rousseff

Una encuesta ratifica el leve desgaste de Rousseff
RIO DE JANEIRO. A una semana de las elecciones generales en Brasil, una nueva encuesta confirmó el leve desgaste que los escándalos de tráfico de influencias de las últimas semanas han tenido sobre la candidata oficialista, Dilma Rousseff, aunque sigue siendo la gran favorita para suceder al popular presidente Luiz Inacio Lula da Silva.
El sondeo de Ibope divulgado anoche mostraba que Rousseff, del Partido de los Trabajadores (PT) y ex jefa de gobierno de Lula, bajó un punto respecto a la última medición, realizada por esta firma una semana atrás, y se ubicaba ahora con el 50% de las intenciones de voto.

La seguidilla de denuncias de corrupción que llevaron a la renuncia de la jefa de gabinete de Lula, Erenice Guerra, ex mano derecha de Rousseff, habría sido provechosa para los dos principales rivales de la candidata petista: el ex gobernador de San Pablo, José Serra, del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), ganó tres puntos para alcanzar ahora el 28%, mientras que la ex ministra de Medio Ambiente Marina Silva, del Partido Verde (PV), sumó un punto, para llegar al 12%.

La misma tendencia a la baja de Rousseff había sido revelada anteayer por un sondeo de la empresa Datafolha, que le otorgaba el 49% de apoyo. En ambos sondeos, las diferencias entre las mediciones más nuevas y las anteriores se encuentran dentro del margen de error de las encuestas, y, de todas maneras, si se consideran sólo los sufragios válidos, como sucederá en los comicios del 3 de octubre, Rousseff igualmente se garantizaría la entrada al Palacio del Planalto sin necesidad de ir al ballottage, porque tendría el 50% más uno de los votos asegurados.

Con poco margen para que ocurran más cambios a último momento, las campañas comenzaron ya a prepararse para el último debate televisivo, que ocurrirá el próximo jueves en las pantallas de TV Globo y que todos los analistas creen será clave para definir si debe realizarse una segunda vuelta.

Según informaron fuentes del equipo de Rousseff, que quiere evitar a toda costa un ballottage, la candidata de Lula lanzará una fuerte ofensiva mediática para revertir el impacto de las denuncias en su entorno. Pretende entonces reforzar su imagen popular con un mensaje claro de unión nacional al afirmar que ella puede representar a todo el país sin distinción de clases sociales.

Siempre manteniéndose fiel al libreto de que su eventual gobierno sería una continuidad del de Lula, resaltará las comparaciones entre la actual situación económica y la que existía durante la administración del ex presidente Fernando Henrique Cardoso, del PSDB, de quien Serra fue ministro de Salud.

La campaña del PT tienen pensado también reeditar esta semana el lema de "paz y amor", que fue usado por la exitosa campaña de Lula en 2002, y ya han grabado varios spots con el mandatario y su "delfina".

Por su parte, los tucanes ?como se conoce familiarmente a los partidarios del PSDB? están poniendo todas sus esperanzas de que haya una segunda vuelta electoral en el desempeño de Serra en el próximo encuentro televisivo. El candidato opositor ya ha comenzado a ser entrenado para marcar una diferencia en la forma en que se expresa, evitando que se pase de los tiempos establecidos para las respuestas. Su principal riesgo es que, ahora que Marina Silva ha comenzado a crecer, también incremente sus críticas contra Serra.

Aburrido debate

El jueves por la noche se realizó un aburrido debate organizado por el Consejo Nacional de Obispos de Brasil, en la Universidad Católica de Brasilia, en el que no se permitieron enfrentamientos cruzados ni que se tratara el tema de los escándalos políticos.

Mientras los tres principales candidatos se comprometieron a mantener los programas sociales del actual gobierno y profundizar los esfuerzos en las áreas de educación y salud, finalmente el tema que más fricciones provocó fue el del derecho al aborto, que fue abordado especialmente por las dos mujeres "presidenciables".

"Personalmente estoy en contra del aborto, como presidenta tendré que tratar la cuestión de que millares de mujeres pobres practican formas bárbaras de aborto y por eso es una cuestión de salud pública", señaló Rousseff, quien sin embargo destacó que no considera necesario modificar la legislación, que sólo permite la interrupción del embarazo en caso de estupro o riesgo de vida para la madre.

En tanto, Silva, que no comparte la postura oficial del Partido Verde a favor del aborto, indicó que la mejor forma de resolver el tema sería realizar un plebiscito.

Serra, por su lado, abordó el tema de la capitalización de Petrobras, que se realizó ayer (ver Economía), y propuso crear un fondo educativo con los recursos que se obtengan de la exploración de los megayacimientos submarinos de crudo descubiertos recientemente.

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