Encuesta: El aumento en el precio de la carne reduce el consumo

En los últimos días, la industria frigorífica advirtió sobre una eventual nueva alza de los precios de la carne vacuna al consumidor, que se daría en las próximas semanas, ante la baja cantidad de animales disponibles y el inicio de la habitual retención de animales de primavera.
En este contexto, El Diario realizó una encuesta entre vecinos de Puerto Madryn, quienes coincidieron en señalar que el permanente aumento de precios de la carne vacuna, ha provocado una reducción en el consumo. Asimismo, se advierte que el pollo ha sido un sustituto de la carne hasta hace poco más de un mes, cuando también se registraron aumentos de este producto. Las familias buscan alternativas mediante la compra de productos en oferta, y mientras algunos aseguran que es más barato comprar la carne en los supermercados, otros prefieren las carnicerías del barrio.

De acuerdo a un informe de la Cámara de la Industria de la Carne (Ciccra), los precios del novillo acumularon desde enero hasta julio un alza de 17,9 por ciento, en tanto, que en el mismo lapso, la carne vacuna al mostrador, por ejemplo nalga para milanesas, se incrementó en 11,6 por ciento.

Estos datos permiten suponer que si las lluvias primaverales se mantienen dentro de los parámetros normales para la época, los precios al consumidor podrán tener nuevos aumentos, probablemente por encima de la tasa de inflación.

Como correlato del alza de precios, entre enero y julio, el consumo promedio de carne vacuna por habitante se ubicó en 52,3 kilogramos, una retracción de 8,5% contra igual período del año anterior y del 24,1% si se compara con los primeros siete meses de 2009.

El consumo en Puerto Madryn

De acuerdo a los datos relevados por una encuesta entre vecinos y comerciantes, en los últimos seis meses estiman aumentos por encima del 15 por ciento.

El precio de la carne varía de acuerdo al punto de venta, ya sea supermercados o carnicerías y a los cortes que tienen también usos diferentes.

Debido al incremento de precios de cortes denominados de primera, ha disminuido la oferta de esos cortes, tales como el lomo, el peceto o el asado con hueso, en tanto que crece la demanda de cortes más económicos que pueden utilizarse en la olla con más versatilidad.

La encuesta

Empleado Municipal – 37 años

“Estoy comprando menos carne por los precios, el pollo es buena alternativa. Entre supermercados y carnicerías de barrio no hay prácticamente diferencias, así que es lo mismo comprar en los dos lados de la ciudad”.

Pintor – 30 años

“En los supermercados de la ciudad los precios están un poco caros, pero compro ahí por en los barrios es imposible comprar porque los precios soy muy altos, hay mucha diferencia para arriba. Igual asado siempre compro, pero el pollo está más barato en Madryn que la carne, así que consumimos ambas carnes en nuestra familia”.

Empleada de comercio – 22 años

“¡Madryn está re-caro! Consumo menos carne como creo que todos lo hacen, los precios son altísimos. Yo siempre gasto cincuenta pesos por día en carne vacuna, y si no compro pollo, pero están más o menos lo mismo”.

Nutricionista – 28 años

“Los cortes magros están caros y los cortes comunes están más accesibles. En nuestra casa somos dos personas y consumimos tres veces por semana carne de vaca. No la reemplazamos por el pollo, y además integramos pescado a nuestra alimentación. Muchos eligen cambiar carne de vaca por pollo, ya que hay diferencia en el precio, nosotros no lo hacemos. Los supermercados están caros y en las carnicerías de barrio está más barato y es más tierna”.

Operario industrial – 32 años

“Los precios están medio caro en las carnicerías y en los supermercados, yo compro en una de las 630 que es buena. El pollo igual subió mucho, pero lo compro igual, comer carne es una costumbre para mí; y como estoy sólo puedo darme unos gustos”.

Empleada de comercio – 49 años

“La carne está carísima, he dejado de comprar mucho, y además lo que es barato es una piedra, así que por eso consumo muchas verduras. Los precios en el barrio y en los supermercados están iguales, pero la calidad no siempre es la misma, porque en los supermercados no es tan buena la carne. En nuestra familia que somos tres comemos solo un kilo de carne en la semana”.

Trabajadora de la salud – 34 años

“Está muy caro el precio de la carne, consumimos menos por el precio. Así que comemos más pollo y verduras. Las carnicerías y los supermercados están en lo mismo, son muy caros. En la semana gastamos trescientos pesos en carne para toda la familia”.

Empleado de comercio – 27 años

“Compro en el supermercado por el precio, ya que es más barato que las carnicerías de la ciudad. En el barrio está muy caro. Gastamos casi doscientos pesos por semana en carne, y mezclamos carne de vaca y pollo”.

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