Este año se prevén inversiones mineras en la provincia por unos 30 millones de dólares para la producción metalífera y unos 10 millones de pesos para la no metalífera. De todas formas, Neuquén ha venido perdiendo participación frente a otros distritos por el boom de la megaminería en la última década. Especialistas dicen que se trata de un territorio virgen donde seguramente hay importantes yacimientos de metales.
El proyecto de Vale podría transformar por completo los números de la participación de la minería en Neuquén que, a pesar de tener una tradición minera, son modestos por el momento en comparación con otras provincias que vienen ganando participación en la última década de la mano de la extracción de minerales metalíferos.
Luego de varias postergaciones, hay señales de que el proyecto de Vale arrancaría en marzo. La decisión de la reprogramación de los tiempos se debió a que el gigante brasileño, uno de los productores de hierro más grande del mundo con presencia en 37 países se vio afectado por la caída del precio de ese mineral el año pasado. “Hay dos grandes proyectos que se vienen que son Pascua Lama de Barrick Gold y el de Vale do Río Doce, pero ambos sufrieron postergaciones. El de Barrick para 2014 y el de Vale Do Río Doce todavía no se sabe. Este último entendemos que está ligado a la crisis internacional por la caída del precio del hierro que afectó a esa compañía y debido también a cuestiones administrativas”, señaló Damián Altgelt, gerente general de la Cámara Nacional de Empresarios Mineros.
Sin embargo, Portilla confirmó que el proyecto Potasio Río Colorado (que prevé una inversión por casi u$s 5.900 millones y otros casi u$s 1.000 en Malargüe, Mendoza, pero con una base de operaciones en Rincón y casi 185 kilómetros de vías férreas en la provincia de Neuquén), “podría arrancar en marzo próximo”. Portilla aclaró que el retraso también estuvo ligado a la necesidad de Vale de conseguir financiamiento y a una serie de modificaciones al proyecto original y la traza, lo que obligó a una nueva tramitación de los derechos de concesión de servidumbre minera.
Las otras grandes iniciativas que hay en la provincia son la de Andacollo Gold para extraer oro y plata, operado por Macsa y con acuerdo de explotación con la estatal Cormine, y otra para extraer potasio que lleva adelante Bunge. La de Andacollo en los últimos tres años ha recibido inversiones por más 10 millones de dólares. Además, en este proyecto Cormine participa reteniendo el 3% de la facturación futura.
En tanto, el plan de Bunge para extraer potasio ya está avanzado y se han realizado las perforaciones y se ha confirmado la existencia de mineral, también se encuentra próximo a las pruebas de disolución. La empresa está en la etapa de búsqueda de inversores para el proyecto que se encuentra a unos 40 km de Rincón.
Otros dos proyectos son los que lleva adelante la firma Southern Cooper en el norte neuquino, cerca del volcán Domuyo, y otro en Añelo, que lleva adelante Orion del Sur, un brazo de la Gold.
Minerales no metalíferos
Los minerales no metalíferos son, por ahora, los que tienen mayor participación en la actividad minera neuquina, que totaliza casi un 3% del PBI de la provincia y suma 1.800 empleos directos. En tanto, las exportaciones sumaron en 2011 sólo 17 millones de dólares frente a exportaciones totales a nivel país por casi u$s 5.300 millones. Además, las exportaciones totales del país crecieron un 400% entre 2003 y 2011 de la mano del boom de la megaminería.
De todas formas, por ahora, Portilla recordó que casi el 80% de la minería neuquina es no metalífera, básicamente minerales de uso industrial como las bentonitas, piedra caliza, dolomita, arcillas, baritinas y celestinas. El principal destino de las mismas es la exportación a Chile, aunque Portilla recordó que el sector atraviesa una situación complicada por la pérdida de rentabilidad debido a la inflación de costos internos y un dólar oficial que no se mueve en gran proporción.
Además, estas exportaciones son tratadas en Aduana como minerales metalíferos con lo cual deben pagar retenciones del 10%. De manera que es complicada la situación del sector.
Portilla también aseguró que en 2010, para proteger a las empresas mineras neuquinas generando una cadena de desarrollo de valor agregado, se fijó una medida de protección a la actividad para aumentar el valor de los minerales crudos. La idea es evitar la exportación en bruto y que luego sean procesados en Chile. Además, con un simple proceso de molienda y embolsado el valor del mineral producido se incrementa el 400 por ciento. Según Portilla, la medida ha dado sus frutos ya que dos nuevas plantas se han instalado. Por otro lado, las exportaciones en bruto deben pagar una guía minera de 50 pesos por tonelada. En cambio, si alcanzan el nivel de valor agregado en base a inversiones no se les aplica el impuesto.
Rumbos
Pero también el gran desafío para la provincia será definir qué rumbo toma a mediano plazo con la minería metalífera, en un contexto de creciente rechazo a la megaminería y donde las tres provincias que rodean a Neuquén ya la prohibieron: Río Negro, Chubut y Mendoza. Neuquén, con una extensa tradición minera sancionó una ley en 2010 donde no se prohíbe la minería a cielo abierto pero se le fijaron límites. Salvo el proyecto de Andacollo Gold, prácticamente no hay demasiados proyectos metalíferos con lo cual “entendemos que Neuquén tiene un gran potencial porque los metalíferos prácticamente no han sido explorados”, destacó Portilla.
La misma opinión tiene Altgelt, para quien el desarrollo de la minería metalifera “sólo ha sido cuestión de tiempo en las provincias, porque si hay en Santa Cruz y Salta, en otras provincias a lo largo de la cordillera debiera haber yacimientos”.
Y de hecho, el freno al proyecto en Loncopué fue una señal de alerta en un contexto menos amigable con la megaminería en todo el país.
Exportaciones e inversiones
Para este año, Altgelt proyecta un resultado bastante similar al de 2012, y también a 2011, en materia de inversiones y exportaciones. Los números de la Secretaria de Minería indican para el año pasado exportaciones por unos 5.400 millones de dólares e inversiones en torno a los $18.000 millones. “El otro número importante es el de los metros perforados, que está ligado a la actividad exploratoria, y que alcanzó 1,25 millones perforados, lo que es un récord para el sector”, explicó Altgelt.
Con respecto al valor internacional de los commodities minerales, desde la Cámara de Empresarios Mineros prevén que “deberían mantenerse”. “No creemos que debiera haber grandes cambios. Dependerá mucho de la situación internacional, pero en principio no esperamos grandes variaciones”, indicó.
A pesar del boom que venían experimentando muchos commodities en los últimos años, la desaceleración de la economía china por los efectos de la crisis en Europa generó volatilidad en los precios de algunos productos, aunque otros como el oro resistieron mejor.
La señal de alerta para el sector les llegó fundamentalmente por el creciente rechazo social a la megamineria que frenó el proyecto de Famatina en La Rioja.
Respecto de los principales proyectos metalíferos que se vienen en el corto plazo, está el de Pascua Lama en 2014 para la extracción de oro en San Juan, con una inversión proyectada de casi u$s 5.000 millones de dólares entre Argentina y Chile . También está el proyecto Cerro Negro para extracción de oro y plata en la provincia de Santa Cruz por casi u$s 850 millones, que desarrolla la firma Gold Corp. En Salta, por su parte, está el proyecto Lindero que lleva adelante la minera Mansfield.
En el cobre hay dos proyectos muy grandes: Agua Rica en Catamarca y Pachón en San Juan. En plata hay un proyecto en etapa de prefactibilidad del yacimiento Navidad e por casi u$s 850 millones que intenta desarrollar Panamerican Silver.
El efecto Loncopué
El referéndum celebrado el año pasado en Loncopué se convirtió en una señal de alerta para el avance de la minería metalífera. El proyecto minero Campana Mahuida pretendía desarrollar un cuerpo de cobre diseminado, ubicado a 20 kilómetros de esa localidad y a 5 del río Agrio, en tierras pertenecientes a la comunidad Mellao Morales. Preveía una inversión estimada en 200 millones de dólares y la creación de 350 puestos de trabajo directos, además del desarrollo de empresas y cooperativas de servicios asociadas con la actividad.
El emprendimiento también incluía, entre otras obras de infraestructura, la construcción de un puente sobre el río Agrio, a la altura de Huarenchenque, y una línea de alta tensión de Las Lajas a Loncopué.
Pero con la oposición al proyecto surgida del referéndum del año pasado, por ahora está paralizado.
Carlos Portilla, director provincial de Inversiones Mineras, aseguró a E&E que, más allá del temor a un impacto sobre la comunidad, “la población de Loncopué no está amenazada porque el proyecto no está en la ciudad sino en un terreno de mapuches”. Pero la comunidad se expresó en que no quería la minería metalífera.
La otra historia es la que recurrió el proyecto en la Justicia, donde se había presentado un amparo contra la realización de la audiencia pública que se debe realizar según el código minero de Neuquén previo a la puesta en marcha de cualquier proyecto. Pero la Justicia autorizó finalmente la realización de la audiencia pública. Las otras instancias que se deben cumplir, según el marco legal de la provincia para poner en marcha un proyecto minero en Neuquén, son la presentación del informe de impacto ambiental por parte de la compañía y la evaluación del mismo por parte del Estado.
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