Un grupo de gremialistas de ATE impidió al secretario de Gobierno salir de su casa por más de 14 horas. Gerardo Cugliandolo quedó encerrado junto a su mujer y otras dos personas. Denunció haber sido golpeado. Sindicalistas protestaron por no haber cobrado el sueldo.
En una jornada complicada, los gremialistas decidieron cortar calles, prender neumáticos y secuestrar dos camiones municipales para protestar por la falta de pago de salarios. Ayer, el municipio depositó el sueldo de poco más de la mitad de los 1.100 empleados, lo que desató la ira.
Jornada caliente
Temprano, por la mañana, fueron a la casa de Cugliandolo. Según denunció el funcionario, quisieron entrar a los golpes. “Me pegaron en la cara, en la zona de los genitales y en el cuerpo”, señaló, aunque pudo resguardarse en su casa. Otro funcionario, Ernesto Maletti, logró escapar y radicó la denuncia, aunque también fue golpeado, según afirmaron.
Junto con Cugliandolo, estuvo su esposa y dos empleadas, que no pudieron salir del lugar. Anoche, los familiares de los cautivos realizaron la denuncia en la comisaría de Plottier. Extraoficialmente, trascendió que hubo contactos con funcionarios judiciales y había rumores de un posible desalojo. Incluso, se supo que el intendente Andrés Peressini se habría comunicado con los sindicalistas, aunque sin arribar a un acuerdo.
Desde temprano, una decena de efectivos se acercó al lugar para custodiar la zona. Además de incendiar gomas, los sindicalistas llevaron piedras que dejaron a un costado. Una mujer se encadenó a la puerta de la casa y amenazó con prenderse fuego. Todo mientras un manifestante de ATE gritaba encendidas consignas contra el funcionario a través de un megáfono. También arrojaron agua por debajo de la puerta.
“Bronca”
Apostada en el lugar, la dirigente de ATE, Pilar Sagredo, aseguró que no hubo agresiones y que no se rompieron los vidrios de las oficinas al frente de la casa de Cugliandolo. La gremialista explicó que la “bronca” surgió cuando se encontraron que los sueldos no estaban depositados. Dijo que se mantendrían frente a la casa del funcionario hasta que hubiera una respuesta.
De forma paralela, otro grupo se apostó frente a la Municipalidad, donde mantuvieron retenido el camión recolector de la localidad.


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