El abrupto desplazamiento de Jesús Domínguez por un integrante de la agrupación juvenil kirchnerista despertó críticas y adhesiones en distintos sectores de la comunidad juninense.
Lo llamativo es que el hilo que lleva a pertenecer a uno u otro bando es el mismo: la inclusión en un cargo tan técnico de un militante.
Para quienes defienden la inserción de Caliri, su llegada es lo que le estaba faltando al organismo previsional en nuestra ciudad para fortalecer en su interior el predicamento del llamado “Movimiento Nacional y Popular”, latiguillo que caracteriza al discurso kirchnerista.
Para los detractores de esta decisión, que implicó el desplazamiento de Jesús Domínguez, se trata de “un manoseo” y de una nueva muestra de impunidad de quienes toman semejantes resoluciones.
En tanto, mientras el tema fue eje de polémica en la calle y en las principales radios de la ciudad, Caliri se refugió en el silencio.
“Hacía falta una visión más política”
El concejal Juan Manuel Sequeira, procedente del socialismo kirchnerista, fue uno de los que defendió el nombramiento de Caliri en la delegación local de la Anses.
“Estos siempre fueron cargos políticos. Creo que la impronta que se le dio a una de las áreas más importantes del Estado, con el manejo de la Asignación Universal por Hijo, con los jubilados, concuerda con la visión más política de respuestas a la ciudadanía que pregonó Néstor Kirchner. Sobre todo con el rol que cumple Anses con la estatización de los fondos, tras el robo ejecutado en la década del noventa por el cobro de comisiones y todas esas cosas”, sostuvo Sequeira. Según su punto de vista, era llamativo que la UDAI Junín tuviese un técnico como administrador, al que “le reconocemos mucha eficacia en su labor, pero le faltaba el toque político que hacía falta en momentos en que la militancia se había empezado a imponer por sobre las variables de la economía”.
“En lo particular no me sorprende, me gusta que así sea porque creo que la política tiene que ocupar lugares preponderantes, sobre todo en Junín, donde la mayoría de los lugares de gestión nacional no tienen políticos y militantes que tienen que llevar adelante el movimiento nacional y popular”, continuó.
Sequeira dijo que se mira a La Cámpora como “si fuera algo malo”, cuando es una agrupación que “está armada y conformada por jóvenes”. “La sociedad pide a gritos la renovación de la política y me parece que esto tiene que ver justamente con eso”, expresó.
“Falta de criterio”
En la vereda opuesta, Ricardo Petraglia, concejal del Movimiento de Integración y Desarrollo, criticó la destitución de Domínguez y dijo que se trata de “otro manoseo” hacia la institución.
“En algunos estamentos, como puede ser la Anses, que tiene a la agencia de Junín como una de las mejores de la provincia de Buenos Aires, realmente me parece que se ha obrado con una falta de criterio muy grande. Más cuando no sabemos con qué antecedentes para el manejo de una institución de este tenor cuenta el hombre designado. Creo que es correr un riesgo en una institución que viene siendo harto manoseada desde todo punto de vista, con el uso que se hace de los fondos. Es un manoseo más”, manifestó Petraglia. De todas formas, indicó que la reforma introducida en la entidad de calle Winter excede el espectro de cobertura del Concejo Deliberante. “Es un ámbito que no nos compete desde nuestra función de concejales”, señaló.
“Privilegian el ´Cristina te quiero´”
Por su parte, el secretario General del Gobierno local, Javier Gabrielli, afirmó: “No me sorprende, sobre todo si uno tiene en cuenta lo que pasa en el ámbito nacional, donde muchos militantes de La Cámpora ascienden a cargos gerenciales en empresas del Estado”.
Según el funcionario –que es la mano derecha del intendente Mario Meoni-, el problema es que no llegan a esos cargos “por la experiencia y la formación, sino por su militancia en La Cámpora”. En esta línea, Gabrielli ironizó: “No se privilegia la capacidad técnica y de gestión, sino cuántas veces dijeron ‘Cristina te quiero’”.
“A nosotros nos parece bien darles una oportunidad a los jóvenes, de hecho yo soy joven y ocupo un cargo importante en el municipio, pero yo ya tengo 9 años de experiencia en la gestión, y cuando arranqué, lo hice en la oficina de prensa, un puesto para el cual estaba preparado porque soy periodista”, señaló Gabrielli.
Consultado sobre si el cargo es “técnico o político”, dijo que “lo óptimo es que el puesto sea ocupado por alguien que esté preparado en lo técnico, y que adhiera al proyecto político del Gobierno; ahora poner a alguien sólo por su militancia, me parece muy arriesgado”.




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