Se encadenaron en el Centro Cívico reclamando la compra de las 42 hectáreas

Lo resolvieron dos integrantes de las cooperativas de viviendas a las que el municipio les había comprometido soluciones habitacionales en las tierras de El Frutillar, ante el estancamiento del polémico proyecto. Cuestionan la actuación de los concejales, e insisten en la necesidad de la aprobación, más allá de las posibles irregularidades en la transacción.
Luego de escuchar numerosas objeciones de algunos ediles durante el tratamiento del proyecto por el que la comuna pagará 6 dólares el metro cuadrado de las tierras que un año antes la CEB vendió a 0.80, y entregará un lote en forma de pago por 150 mil dólares, cuando una tasación posterior lo valuó en 431 mil, Hernán Molina y Claudia Cisterna resolvieron encadenarse en un banco del Centro Cívico.

Pertenecen a la Cooperativa 13 de Mayo y a la Federación de Tierras y Viviendas, respectivamente, y anticiparon que permanecerán en el lugar hasta que los concejales aprueben el boleto de compraventa de las 42 hectáreas.

Criticaron la postura de los concejales Alfredo Martín, Arabela Carreras, Hugo Cejas y Francisco De Césare, -quienes apuntaron contra diversos aspectos de la transacción- y solicitaron que se priorice las soluciones habitacionales “de cientos de familias”, en vez de frenar la compra por posibles irregularidades en los valores de la operación.

Los ediles resolvieron convocar a una sesión para darle tratamiento el próximo jueves, donde definirán el destino del proyecto. Mientras tanto, aguardan la llegada de las dos tasaciones restantes requeridas al Colegio de Martilleros para comprobar si existieron irregularidades en los precios aceptados en el boleto. Molina y cisterna, anticiparon que permanecerán en el lugar hasta que se apruebe la operación, sin importar las inclemencias climáticas.

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