Es la provincia argentina con mayor superficie forestada. Sin embargo, sólo industrializa el 20% de la materia prima lograda. En Brasil y Uruguay se llevan adelante dos proyectos de pasteras por US$4.000 millones.
El pasado fin de semana, el gobernador Ricardo Colombi visitó a los titulares de la firma Montes del Plata (una asociación a partes iguales entre la chilena Arauco y la sueco finlandesa Stora Enso), firma que lleva adelante el multimillonario proyecto para la construcción de la que será la mayor pastera en Uruguay.
En la actualidad, Corrientes cuenta (según proyecciones del Gobierno de la Provincia) con 500.000 hectáreas forestadas. Sin embargo, de la producción anual que supera las 11 millones de toneladas sólo logra industrializar en suelo correntino el 20 por ciento de la materia prima obtenida. El resto es comercializado prácticamente sin incorporar valor agregado.
Con la visita de Colombi, una vez más el Gobierno correntino tentó a capitales internacionales para tratar de captar el interés para invertir en una provincia que posee la materia prima para emprendimientos forestales a escala. Sin embargo, los obstáculos parecen insalvables.
El primer actor que juega contra los intereses industriales de Corrientes es su propia Constitución. En 2007, los constituyentes introdujeron en la reforma de la Carta Magna provincial la prohibición para que los extranjeros pudieran adquirir tierras (artículo 61).
Pero no es la única traba. A fines de 2011, el Congreso de la Nación sancionó la legislación conocida como “ley de tierras”, cuyo texto “restringe” a los extranjeros la adquisición de extensiones rurales propicias para diferentes actividades productivas.
Los grandes inversores forestales -todos ellos de capitales extranjeros -pretenden contar con suficiente materia prima para emprendimientos de escala. En el caso de Montes del Plata, la firma cuenta con 140.000 hectáreas forestadas, cuya madera será “el alimento” de la pastera cuando esté en funcionamiento.
Si los inversores se ven restringidos a contar con terrenos propios, no se aventurarán a la radicación de multimillonarios capitales.
Pero a los obstáculos legislativos y constitucionales hay que agregarles otros factores, como el social o el jurídico. La protesta de los vecinos de Gualeguaychú, Entre Ríos, por la instalación de la planta de BOTNIA (hoy UPM) en Fray Bentos, Uruguay, jugó (y juega) en contra de los intereses correntinos.
“Nadie invertirá capitales en un país en el que te pueden cerrar la frontera en cualquier momento”, había comentado a época en una nota anterior Martín Sánchez Acosta, investigador del INTA y uno de los mayores expertos forestales del país.
A ello hay que agregarle la “labor” de los ambientalistas, quienes con sus denuncias frenaron, por ejemplo, el millonario proyecto arrocero Ayui en Mercedes.
El desdén para invertir en industrias en suelo correntino quedó claramente expresado en la posición adoptada por la empresa chilena CMPC (Compañía Manufacturera de Papeles y Cartones). La firma transandina tiene como empresa filial en Argentina a Bosques del Plata en la zona Noreste de Corrientes y Sur de Misiones.
La idea original de CMPC era construir una pastera en suelo correntino. Sin embargo, al ver las dificultades optaron por volcar sus capitales en países vecinos. Así fue que en 2009 adquirieron una planta en Guaiba, en el Estado de Río Grande do Sul, Brasil, y propiciaron inversiones por unos US$2 mil millones para ampliar la capacidad de producción: la actual es de 450.000 toneladas, la proyectada alcanzará a las dos millones. Casi en forma paralela pusieron a la venta sus activos en Argentina.
Del otro lado del río Uruguay
El Gobierno provincial dejó en claro, en innumerables oportunidades, que apuesta a la radicación de industrias que permitan incorporar valor agregado a la materia prima producida en Corrientes. La visita a los titulares de Montes del Plata, en Uruguay, se trató de un nuevo sondeo para atraer capitales.
Montes del Plata es una empresa forestal fundada en Uruguay en 2009 que tiene como objetivo la producción de pulpa de celulosa. La firma nace de la asociación de dos de las compañías del sector forestal más destacadas en el mundo: Arauco y Stora Enso. Estas empresas, de capitales chilenos y sueco-finlandeses respectivamente, son socias en partes iguales.
Montes del Plata desarrolla una base forestal sustentable (unas 140.000 hectáreas distribuidas en nueve departamentos o provincias - el 77% de eucalipto y el 23% de pino) que le permitirá proveer de la materia prima necesaria para abastecer la proyectada planta industrial de producción de pulpa de celulosa, en Punta Pereira, Colonia.
Se tratará de una planta de celulosa de última generación que utilizará la mejor tecnología existente para el sector pulpa y papel. Será, sin dudas, una de las fábricas de estas características más modernas del mundo. Los destinos de las exportaciones serán Estados Unidos, Europa y Asia.
Según datos de la firma, el volumen de producción proyectado alcanzaría a 1.300.000 toneladas secas anuales. La inversión estimada rondaría los 1.900 millones de dólares. Para todo el proceso de la construcción se prevé la contratación de 3.200 (en su pico alcanzará a 6.000 empleados). Una vez la planta en funcionamiento, la mano de obra alcanzará al medio millar.
Medio millón de hectáreas
El último dato preciso de la producción forestal en Corrientes data de 2008. Según dicho indicador, la superficie de bosques implantados alcanzaba a 418.134 hectáreas. Sin embargo, referentes de la Asociación Forestal Argentina (AFOA) y del Gobierno provincial cifraron en 500.000 las hectáreas forestadas en la actualidad.
El sector Noreste (departamentos de Ituzaingó y Santo Tomé) concentra el 54% de la superficie forestada en Corrientes. La mayoría de lo producido es pino. Lo sigue el Sureste (Paso de los Libres y Monte Caseros) con el 17%. El eucalipto es la especie más plantada.

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