Ayer por la mañana se licitó la construcción de las calles internas del nuevo autódromo de Toay, los accesos desde la ruta provincial 14 y una serie de obras complementarias, que corresponden a los desagües pluviales.
El acto, realizado en la Casa de Gobierno, fue presidido por el ministro de Obras y Servicios Públicos, Jorge Varela y el ingeniero jefe de Vialidad Provincial, Raúl Urra. No estuvo el presidente de Vialidad, Horacio Luis Giai, aunque sí su sobrina, Virginia Giai, quien está a cargo del área de Estudios y Proyectos del organismo.
Con un presupuesto oficial de 6.219.000 pesos, solamente se abrieron los sobres con la documentación administrativa y técnica y en los próximos días se conocerán las propuestas económicas de ambas constructoras. Estos trabajos, según explicó días atrás el propio Varela -que esta vez prefirió no hablar-, se efectuarán por un pedido expreso de la Asociación de Corredores de Turismo de Carretera, que ayer confirmó al 28 de octubre como fecha tentativa para organizar en Toay una de las carreras del calendario 2012.
Esta es la segunda licitación "exprés" por el autódromo. La anterior había sido por 7.718.340 pesos para la construcción de muros por 3.700 metros lineales y partes de tejido perimetral. Se las llama así porque las empresas, desde el llamado público, han tenido apenas siete días hábiles para comprar los pliegos, realizar consultas y entregar las ofertas. Y todavía falta una más de trámite rápido: el riesgo, con un presupuesto oficial de 1.200.000 pesos.
Poker de ases.
Lo exiguo de los plazos produjo que estos 14 millones de pesos extras hayan quedado concentrados en "el club de las empresas del autódromo", es decir en aquellas firmas que consiguieron obras cuando se adjudicó el año pasado la construcción del circuito: Jubete, IACO-ECOP, Andreatta e Ilka.
En abril de 2011, el gobierno le otorgó la realización del "mejor circuito del país" -de acuerdo a la definición del gobernador Oscar Jorge- a Jubete a cambio de 42.980.454,71 pesos, algo más que el presupuesto oficial de 37.850.000 pesos. En esa pulseada quedaron afuera de la pelea Burgwardt y Supercemento, que cotizaron en 45.385.000,52 y 46.250.604,93 pesos, respectivamente.
Hace un año, en febrero de 2011, ya se había licitado la primera parte de trabos anexos con un presupuesto oficial de 18.564.000 pesos, que contempló la construcción de la torre de control, sanitarios, edificios de verificación técnica, controles, portales de acceso (uno sobre la ruta 14 y otro sobre la ruta 9), cerco perimetral, conexiones eléctricas y acceso a boxes.
Ahí las ganadoras fueron las otras tres empresas pampeanas del club. IACO y ECOP se quedaron con los trabajos de arquitectura y cerramiento por 12.806.034,03 pesos; Ilka con el sistema eléctrico de baja tensión, alumbrado e instalaciones especiales por 3.352.964,55; y Andreatta -socia de Jubete- con la calle de acceso a boxes y el cerco olímpico perimetral por 4.914.631,02 pesos. El trío terminó embolsando 21.073.000 millones de pesos, un 13,5 por ciento más de lo previsto.
Al llamado de ayer sólo concurrieron Jubete e IACO-ECOP y en el de la semana pasada por los muros habían ofertado Ilka (6.443.128 pesos), Jubete (8.687.519), IACO-ECOP (8.068.750) y Andreatta (9.042.599). Las tres últimas fueron mencionadas en la denuncia que diputados de la oposición presentaron ante la Fiscalía de Investigaciones Administrativas, porque presuntamente no cumplieron con determinadas exigencias del pliego licitatorio y se atrasaron en el avance de los trabajos. Pero a ello, remarcaron los legisladores, no fueron multadas, tal como lo establece la ley de Obras Públicas.
En dos semanas.
Como el ministro Varela se fue apenas concluyó el acto, el que habló fue Urra. El ingeniero jefe explicó que ayer se licitó "una de las obras que faltaban del autódromo, a raíz de un pedido de la ACTC en su última visita. Se trata de los caminos internos de la zona donde va a acceder el público. Son caminos internos que se hacen con una lechada asfáltica, para evitar que haya mucho polvo en la zona de la pista, con distintos ordenadores de tránsito internos. La otra parte de esta obra son los accesos propiamente dichos para la gente y hacia los boxes, que son dos entradas distintas sobre la ruta provincial 14. Ahí se efectuará un sobre ancho en el tramo de 1.000 metros para que haya mejor transitabilidad del público, con dos nudos de acceso, también para evitar que haya cruces peligrosos".
El funcionario agregó que "como obras complementarias, en la parte inferior de lo que será la tribuna del público, se llevarán a cabo obras de desagüe para canalizar todo lo que es exceso de lluvia. El plazo de ejecución será de cuatro meses".
Cuando se le consultó sobre el trámite para la apertura de los sobres con las ofertas económicas, Urra afirmó que "la parte de Estudios y Proyectos evalúa todo el expediente, luego lo trata el consejo técnico (de Vialidad) y una vez que se evalúa toda la documentación previa, se estará en condiciones de abrir los otros sobres. Calculo que puede llevar unas dos semanas".
El representante de Vialidad Provincial concluyó que "el autódromo, la pista y las obras iniciales se van a estar terminando para abril o mayo, según lo proyectado. Y estas nuevas obras nos llevarán a junio o julio".
En el Autódromo se usan ladrillos mendocinos
Con tanta obra pública anunciada por las autoridades y de tamaña inversión, es fácil imaginar que de esta forma, como pregona la presidenta del país, se incentivarían las políticas de inclusión e integración, tanto social como industrialmente. Aunque el Compre Pampeano y otras decisiones públicas provinciales fueron marcando en los últimos años políticas que priorizan la producción local; hay un sector que siempre queda afuera: los ladrilleros.
A este respecto, Rubén Arrieta dialogó con LA ARENA y le planteó la actualidad en la negociaciones con el gobierno. "Lo único que hay es un acuerdo firmado, a través del apoyo del Estado provincial que medió desde la Subsecretaría de Hidrocarburos y Minería; con la Cámara de la Construcción, allá por septiembre (del año pasado). Fue cuando se asumió el compromiso de que nos iban a adquirir el material necesario para hacer las obras públicas, o sea las casas de barrio y esperábamos la licitación para antes de fin de año, porque se pensaba ejecutar en febrero.
Hace poquito me dijeron (desde una empresa constructora) que las licitaciones se iban a abrir en abril y se empezarían a ejecutar en julio; pero la actividad ladrillera se desarrolla en verano, que es la mejor época; para esa fecha ya no queda nadie aquí". Con esta aseveración comenzó el diálogo. Entonces, Arrieta continuó explicando que "a inicios de este mes, se mantuvo una reunión con los demás ladrilleros, con la intención de acercarle un petitorio al gobernador, a ver si nos recibía; porque necesitamos salir de la grave crisis que vivimos".
De esta manera, expresó su malestar por esta especie de "negación" que tiene el gobierno para con estos trabajadores del ladrillo. "Nosotros estamos afuera de la sociedad; acá no hay seguros, no hay ART, tratamos de hacer algo y la gente está por fuera. Se creó la asociación para tratar de que nos integren, se presentó un amparo que está 'a despacho', pero despacito, como el resto de los ladrilleros argentinos, estamos desapareciendo".
Agregó que incluso el delegado regional de la provincia por el Ministerio de Trabajo, Edgardo Senen González, "me acercó unos documentos que reflejan que el 85 por ciento de los trabajadores de la industria ladrillera en Mendoza, son bolivianos ilegales. Yo no tengo nada contra los extranjeros, pero tenemos que estar todos adentro, que tengamos todos los mismos beneficios y las mismas condiciones; que se reconozca la actividad. En Mendoza ya no hay argentinos ladrilleros, y en el entorno como Chacabuco, Buenos Aires, La Plata y Bahía Blanca, ya no quedan", puntualizó.
Ausencia gubernamental.
"Si el gobierno quiere ladrillo barato, subsidiaría la actividad si estuviéramos dentro, pero no existimos", insistió el trabajador. "Hace un tiempo fuimos a solicitar una ayuda monetaria para hacer un acopio y nos dijeron que necesitamos la facturación. También hice una solicitada al gobernador para que mediara en el asunto, pero no llegó ningún comentario del tema. Yo paré la actividad ahora, porque somos un problema para la sociedad. Por más que quieras mantener esto, no lo podés hacer porque los números no dan. No integramos la sociedad, no estamos adentro; esto tendría que tener una ley".
El 7 de mayo del año pasado, los ladrilleros tuvieron una reunión con Jorge Mayoral, en aquel entonces secretario de Minería de la Nación, junto a Jorge Varela, que entonces se desempeñaba como subsecretario de Hidrocarburos y Minería. "Les explicamos que hay que hacer una ley que nos integre de acuerdo a la actividad, que es distinta a todas las otras actividades, pero tampoco se consiguió nada. No hay que llevarlo a un trabajo social y comunitario, esto es una industria y se consume como se consume el pan. No hay voluntad, esto es una decisión política más que otra cosa; y a este ritmo, vamos a desaparecer".
En enero de 2010, se creó a nivel provincial el registro de ladrilleros de La Pampa, ocasión que reunió a Varela y Fabián Bruna; este último, subsecretario de Industria, Comercio y Pymes. En aquella oportunidad, Arrieta conversó con Bruna y rememoró que "le planteé esta opción: 30 horneros a 20.000 adobones mensuales son 600.000 adobones. Juntándonos todos los de la asociación ¿no vamos a tener la posibilidad de acceder a un crédito de promoción y empezar a acopiar los ladrillos para la obra pública?. Pero tampoco hubo respuesta alguna".
Para finalizar, el titular de la asociación remarcó que "hoy por hoy, no quiero correr riesgos ni tampoco explotar gente porque es una realidad, lo que se está pagando es poquísimo, estoy pensando hasta en cambiar de rubro".
Autódromo.
Los ladrillos del autódromo son mendocinos. Sobre este tema, Arrieta reflexionó "a mi humilde entender, creo que haciendo una terrible pared de adobones atravesados, por la que no pasa nadie; los costos serían totalmente distintos. Me pone los pelos de punta saber lo de los muros, te imaginas que estamos de 'prestados' porque ni existimos y me entero que un muro costó siete millones de pesos, me quiero morir", exclamó.
Remarcó que actualmente, "hay un acuerdo con las empresas constructoras para que nos compren a nosotros, pero la letra pequeña de los contratos dice que si ellos tienen un argumento valedero, como adquirir en otros lugares con algunas ventajas en cuanto a la oferta pampeana, es lógico que lo van a comprar en otro sitio".




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