El sindicato británico Unite anunció ayer la convocatoria de 20 días más de huelga de los tripulantes de cabina de la compañía aérea British Airways durante mayo y junio, menos de dos meses después de que un primer paro trastornara los planes de miles de pasajeros.
Otra de las empresas británicas en problemas es British Petroleum (BP) que no logra frenar el derrame de crudo en el Golfo de México. Ayer reanudó la inyección de químicos para fraccionar el petróleo en pequeñas partículas que posteriormente destruirán las bacterias marinas, y que se aplican directamente sobre la principal fuga a través de un robot operado a control remoto.
El director general de operaciones de la compañía, Doug Suttles, dijo en rueda de prensa que BP planea instalar esta misma semana una nueva caja contenedora sobre la principal fuente del derrame tras el intento fallido con una estructura mayor.
Finalmente BP cifró el coste de las tareas de limpieza en el Golfo de México en u$s 350 millones
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